La Copa del Mundo regaló una de sus jornadas más vibrantes en lo que va de la competencia
En un partido que guardó todas sus emociones para la mitad definitiva, la selección de Suiza derrotó por un contundente 4 a 1 a Bosnia y Herzegovina, un resultado que impulsa al conjunto helvético a lo más alto de la tabla de posiciones del Grupo B y lo deja a un paso de sellar su boleto hacia los 16avos de final.
A pesar de que los primeros 45 minutos mostraron un desarrollo sumamente estratégico y trabado en el que ninguno de los dos equipos logró romper el cero, la ambición ofensiva de los suizos terminó inclinando la balanza. En el complemento, el encuentro se transformó en un monólogo de los dirigidos por Murat Yakin, quienes aprovecharon una ráfaga de efectividad y una expulsión clave en el elenco rival para edificar una goleada inapelable.
El factor Manzambi y una ráfaga goleadora demoledora
Durante el primer tramo de la segunda etapa, el arquero bosnio Nikola Vasilj se había convertido en la gran figura del partido tras ahogarle el grito de gol a Dan Ndoye —quien intentó una espectacular chilena— y luego tapar un cabezazo letal de Breel Embolo. Sin embargo, la resistencia de los «Dragones» se quebró a los 74 minutos gracias al ingresado Johan Manzambi, quien capturó un rebote en el área y ensayó una violenta volea para desatar el festejo suizo.
La expulsión del defensor bosnio Tarik Muharemovic a los 80 minutos terminó por desarmar el esquema defensivo de los Lirios Dorados. A partir de allí, Suiza funcionó como una verdadera máquina de ataque: Rubén Vargas estiró la ventaja a los 84 minutos con un remate preciso contra el palo derecho, y apenas unos instantes después, el propio Vargas asistió a Manzambi para que firmara el 3 a 0 y su doblete en la cuenta personal.
Final electrizante y las calculadoras listas para la última fecha
Los últimos minutos del cotejo se vivieron con el corazón en la boca. En tiempo de descuento, a los 93 minutos, Ermin Mahmic pescó una pelota suelta en el área chica para marcar el descuento de honor para Bosnia. No obstante, la reacción fue estéril, ya que tres minutos más tarde Amar Memic cometió una infracción dentro de su propia área y el experimentado capitán Granit Xhaka ejecutó el penal con maestría para sentenciar el 4 a 1 definitivo.
Con este panorama, Suiza ya se enfoca en el trascendental choque del próximo miércoles 24 de junio a las 16:00 horas, donde se medirá de igual a igual frente al local Canadá con el claro objetivo de asegurar de forma matemática el primer puesto de la zona. Por el lado de Bosnia, el panorama quedó condicionado: los europeos deberán ganarle obligatoriamente a Qatar en la última jornada y apelar a los cálculos matemáticos para intentar avanzar a la fase eliminatoria como uno de los mejores terceros del torneo.
