En una jornada cruenta y repleta de tensiones parlamentarias, el bloque oficialista de La Libertad Avanza concretó un verdadero viraje estratégico en la Cámara de Diputados de la Nación.
Tras dar una inesperada «vuelta carnero» respecto de las posturas planteadas en el proyecto de Presupuesto, la bancada libertaria abroqueló a sus aliados y cosechó 42 firmas en un plenario clave, logrando imponer el dictamen de mayoría sobre el sistema nacional de Discapacidad. La propuesta busca transformar los beneficios temporales en un marco normativo permanente, dejando atrás la ley de emergencia vigente que expira el próximo 31 de diciembre.
El articulado de la polémica y los consensos tejidos en el recinto
Para estructurar este despacho definitivo, el oficialismo cerró filas junto a los bloques del PRO, la UCR, Argentina Federal, el MID, Producción y Trabajo, y La Neuquinidad. La encargada de defender el proyecto en la apertura del plenario de las comisiones de Discapacidad y Presupuesto y Hacienda fue la diputada Laura Rodríguez Machado, quien catalogó la iniciativa como una «propuesta de una ley superadora». Durante su exposición, la legisladora enfatizó: «No venimos a demonizar la ley de emergencia, sino a preguntarnos qué pasa el día después de la emergencia».
El proyecto ratifica los principios de la Convención Internacional de los Derechos de Personas con Discapacidad y el criterio de no regresividad. Entre sus puntos neurálgicos, establece la compatibilidad entre el trabajo formal (con ingresos de hasta dos salarios mínimos) y la percepción de la pensión por discapacidad. Además, reitera la universalidad y la homogeneidad de los aranceles del nomenclador, garantiza que las compensaciones impagas se salden mediante un cronograma de pagos y prevé auditorías periódicas. «Queremos una ley permanente que no deje en ascuas al colectivo de discapacidad. A ustedes les encanta la emergencia. ¿Les parece que esa palabra es sanadora?», lanzó Rodríguez Machado chicanear a los bloques opositores.
Cruces feroces, ironías y la dura resistencia opositora
Las reacciones de la oposición no se hicieron esperar frente a lo que consideraron un repentino cambio de discurso. Desde Provincias Unidas, la diputada María Inés Zigarán celebró «el cambio de posición insólito» de los libertarios, señalando con ironía el «uso del lenguaje de respeto a los derechos que no han tenido en todo este tiempo», aunque advirtió que la iniciativa debe respetar el curso parlamentario formal. Por su parte, el diputado Eduardo Valdés (Unión por la Patria) lamentó que se les «corra permanentemente el arco» y supeditó un hipotético acuerdo de unanimidad a que se retire el Presupuesto del Parlamento e incorporen las partidas presupuestarias con la firma explícita del ministro Luis Caputo.
A su turno, Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) acusó al Gobierno de intentar «lavarse la cara y saldar culpas» con este dictamen luego de «haber enviado un Presupuesto que buscaba destruir la homogeneidad de las prestaciones», recordando los incumplimientos del último año, la situación de prestadores y las investigaciones por corrupción que salpican a la ANDIS con 15 procesados. Finalmente, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, insistió en prorrogar la Ley 27.793 de emergencia hasta el 31 de diciembre de 2027, calificando las maniobras de La Libertad Avanza como puros «saltos ornamentales» y ejercicios de «contorsionismo».
