Una jornada de tensión se vivió este miércoles en la plaza financiera nacional luego de que las novedades macroeconómicas provenientes de los Estados Unidos encendieran las alarmas entre los inversores.
La cautela se apoderó de Wall Street y de la City porteña, provocando una marcada rueda en rojo para las cotizaciones soberanas y cortando la racha positiva que venían mostrando las variables crediticias de la Argentina.
Los activos argentinos cerraron la jornada con mayoría de bajas tras la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) de mantener sin cambios las tasas de interés. Pese a la congelación de las tasas, la votación dividida dentro del organismo estadounidense reforzó las expectativas del mercado sobre un posible endurecimiento de la política monetaria en los próximos meses, dejando abierta la puerta a nuevas subas.
Disparada del riesgo país y derrumbe de los bonos soberanos
Como consecuencia directa del escenario internacional, el riesgo país elaborado por J.P. Morgan sufrió una fuerte aceleración al avanzar 9 unidades en la rueda, alcanzando un pico de 450 puntos básicos (un incremento cercano al 2% respecto a la jornada previa). Aunque sobre el cierre retrocedió levemente hasta ubicarse en los 448 puntos, alcanzó su mayor nivel en las últimas siete semanas.
Este salto respondió al deterioro de los títulos de deuda en dólares. Entre los bonos bajo legislación extranjera, el Global 2035 (GD35) cedió un 0,5%, mientras que en la plaza local bajo ley argentina se destacó el retroceso del Bonar 2038 (AE38), con un descenso del 0,6%. En paralelo, la Bolsa porteña cerró con pérdidas y los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York registraron un comportamiento dispar.
El freno a la mejora crediticia y el balance de julio
El riesgo país volvió a los niveles que registraba a mediados de junio, interrumpiendo la racha bajista que se había iniciado cuando la agencia S&P mejoró la calificación crediticia de la Argentina. En aquel período, el indicador había caído desde los 503 hasta los 443 puntos, continuando su descenso hasta tocar un mínimo de 402 puntos básicos el pasado 10 de julio —el registro más bajo en lo que va de la gestión del presidente Javier Milei—.
Sin embargo, a partir de ese piso histórico se inició una paulatina recuperación del riesgo país, acumulando una suba de 24 puntos a lo largo del mes de julio, lo que representa un incremento del 5,6%. Los operadores monitorean de cerca si la postura de la FED continuará presionando la deuda emergente en las próximas semanas.
