Una vertiginosa jornada atravesó el mercado de cambios en la City porteña tras la abrupta interrupción de una marca operativa histórica que mantenía en vilo a consultoras privadas y analistas económicos.
Luego de pausar por un día la racha compradora iniciada a principios de año, la autoridad monetaria reaccionó rápidamente en el MULC y reactivó su esquema de acumulación de divisas para llevar tranquilidad a los inversores.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) retomó las compras y sumó US$ 36 millones a su cuenta en la rueda del miércoles. De este modo, la entidad monetaria elevó su saldo positivo anual a US$ 13.164 millones, manteniéndose firme dentro de las proyecciones trazadas por el Gobierno nacional para el ejercicio 2026, sujetas a la dinámica de la demanda de dinero y la liquidez de la plaza financiera.
El impacto en las reservas brutas y la presión del sector energético
Con esta última incursión, las reservas internacionales brutas superaron la barrera de los US$ 49.000 millones para ubicarse en los US$ 49.200 millones, registrando un repunte diario de US$ 269 millones. El organismo inició así un nuevo ciclo de compras, dejando atrás el parate del martes que había frenado una seguidilla ininterrumpida de 135 ruedas consecutivas con saldo comprador iniciada el pasado 2 de enero.
La interrupción temporal se produjo por la elevada demanda de divisas proveniente del sector energético, factor que limitó la capacidad de absorción del BCRA e impulsó versiones en la City sobre un eventual «techo artificial» para contener el tipo de cambio. Sin embargo, el desempeño de julio muestra un promedio de compras de US$ 116 millones diarios —superando la media anual de US$ 97 millones— con un acumulado mensual de US$ 1.999 millones, cifra sensiblemente superior a los US$ 1.418 millones captados en junio. Cabe destacar que la pausa de la jornada previa ocurrió tras los dichos de Kristalina Georgieva, directora del FMI, quien afirmó que la Argentina no tendrá inconvenientes para cumplir sus compromisos de deuda dado que el BCRA «continuará comprando reservas».
Retroceso del dólar oficial: el segmento mayorista cerró por debajo de $1.500
El reinicio del ciclo comprador estuvo acompañado por un alivio en las cotizaciones cambiarias. En la franja minorista, el dólar oficial cedió $5 respecto del cierre previo y cotizó a $1.515 para la venta en el mostrador del Banco Nación.
Por su parte, el dólar mayorista experimentó un descenso del 0,1% para finalizar la rueda operativa en $1.496, perforando nuevamente la barrera psicológica de los $1.500. Con esta baja, el tipo de cambio mayorista se mantiene holgadamente alejado del techo del esquema cambiario fijado por la autoridad monetaria, fijado actualmente en los $1.842,40.
