El sindicalismo provincial atraviesa momentos de extrema tensión procesal tras una reveladora jornada judicial en la capital chubutense.
La Unidad Anticorrupción y dos querellas privadas formalizaron una dura acusación contra el secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Chubut, Guillermo Quiroga, imputándole la maniobra de desvío de $22.765.769 de las arcas del gremio hacia sus cuentas personales y las de su entorno familiar.
Desvíos millonarios, retiros por ventanilla y pedido de prisión efectiva
En el marco de la audiencia preliminar desarrollada en la Oficina Judicial de Rawson ante la jueza Ponce, el fiscal jefe Lucas Papini solicitó una pena de 3 años y 2 meses de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de defraudación por administración fraudulenta. Por su parte, las querellas que representan a afiliados del gremio elevaron la petición hasta un máximo de 4 años de cárcel. A su vez, el abogado Danilo Sepúlveda, representante de la denunciante y exsecretaria de Finanzas Claudia Barrionuevo, exigió un resarcimiento económico equivalente al monto sustraído más intereses por daños morales y materiales, propuesta que fue acompañada por el querellante Alejandro Castillo en representación de trabajadores de Esquel.
Según se detalló durante la acusación, Quiroga asumió el liderazgo del sindicato en 2019 con la responsabilidad de administrar los recursos provenientes de los descuentos a empleados estatales depositados en el Banco del Chubut, así como los envíos desde ATE Nación. Sin embargo, entre agosto de 2019 y mayo de 2023, violó los deberes de su cargo transfiriendo fondos gremiales hacia cuentas propias en los bancos Galicia, BBVA Francés, Patagonia y Banco del Chubut, además de retirar dinero en efectivo por ventanilla en el Banco Nación. El dinero desviado se utilizó para giros a sus hijos, cobertura de gastos personales y pago de tarjetas de crédito y débito.
La estrategia de la defensa y la definición de la Justicia
Durante la jornada, la defensa técnica encabezada por el abogado Oscar Romero solicitó el sobreseimiento de Quiroga al sostener que el proceso está «viciado» y constituye una intromisión indebida en la vida interna del gremio, remarcando que ATE Nación no detectó anomalías en la seccional. El defensor argumentó que la causa se inició bajo las figuras de enriquecimiento ilícito y malversación, sufriendo un cambio de tipificación tras levantarse el secreto bancario, medida que calificó como una «excursión de pesca» mediante más de 100 oficios a entidades financieras. Asimismo, reveló que las planillas bancarias exponen transferencias similares realizadas por otros dirigentes y por la propia denunciante Barrionuevo, vinculando la presentación judicial con la contienda electoral interna que enfrentaron semanas después.
Pese a los cuestionamientos defensivos, el bloque acusador ratificó que los planteos ya fueron rechazados en instancias anteriores. Tras escuchar las exposiciones de las partes en los tribunales de Rawson, la jueza Ponce comunicó que resolverá este viernes si dicta el sobreseimiento del dirigente o si abre formalmente la etapa probatoria para llevar a Guillermo Quiroga a juicio oral y público.
