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La proyección del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) se ubicó 4,8 puntos porcentuales por encima del mes pasado. Para el índice de la inflación de agosto, que se conocerá el próximo miércoles, se espera un alza del 6,5 por ciento.

Los analistas económicos consultados por el Banco Central esperan que la inflación minorista de este año alcance el 95%, una proyección que supera en 4,8 puntos porcentuales (p.p.) la del mes anterior. Al mismo tiempo, estiman que el Indice de Precios al Consumidor de agosto, que el Indec publicará el próximo miércoles llegue al 6,5%, un 0,5 p.p. que en el mes pasado, apunta Infobae.

El REM fue respondido entre el 29 y el 31 de agosto por 38 bancos y centros de estudios económicos, de la Argentina y del exterior. Incluye una medición de inflación del “top 10″, que resume las proyecciones de aquellos consultores que mejor pronosticaron en el pasado y en ese caso la inflación esperada para 2022 llega a casi el 100%. Ese grupo de consultores espera 99,4% de inflación, unos 4,4 p.p. por arriba del 95% de la totalidad de los consultores que participan en la encuesta y 4,7 p.p. superior a la previsión que este conjunto de pronosticadores brindó el mes pasado.

La corrección al alza evidenciada para 2022 también se extiende a los dos años siguientes. Quienes participan del REM pronosticaron para 2023 una inflación de 84,1%, una suba de 7,6 p.p. en relación al REM previo y una suba del de 63,1% para 2024, 3,1 p.p. respecto del REM de julio.

Los datos corresponden al Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado hoy por el BCRA que elevó al alza su proyección de inflación para este año por sexto mes consecutivo.

En la medición realizada para los próximos 6 meses, se mantiene un alza similar al que se espera para el IPC de agosto. “Con respecto a la última encuesta, se corrigieron al alza los valores de inflación esperados para todos los meses relevados. Respecto de agosto 22, la corrección fue de 0,5 p.p. En las previsiones de inflación de los meses próximos se registraron modificaciones de entre 0,4 y 0,7 p.p. respecto de la encuesta previa”, señaló el informe.

El dólar oficial tendrá una suba que lo ubicará en un promedio de $143,88 durante el mes en curso. Con ese movimiento, la devaluación del peso estaría como mínimo en el mismo 6% esperado para la inflación de septiembre. Ese dato del REM confirma lo que aparece en el análisis de la mayoría del mercado en cuanto a que en septiembre, junto con la liquidación del “dólar soja”, el Gobierno aceleró el ritmo de la suba del oficial y lo “empató” con la inflación, algo que no había sucedido en los últimos tres años.

Según el REM, el “tipo de cambio nominal mayorista promedio mensual de días hábiles” fue de $135,29 en agosto y tendrá una suba mensual de $8,7 en septiembre, siempre considerando valores promedio. Para diciembre de 2022 se ubicó en $170,11 por dólar (+$2,95 por dólar respecto de la encuesta previa). Así, la variación del tipo de cambio nominal prevista por el REM es de 67,0% para el año calendario 2022.

Tasas

Quienes participan del REM prevén que la tasa de interés nominal anual (TNA) para los plazos fijos a 30 días en bancos privados de más de un millón de pesos, conocida como tasa Badlar, promediará en septiembre un 65,04%, lo que marcaría una suba de 455 puntos básicos respecto al promedio de agosto (60,49%).

Nadie prevé una baja de tasas al menos hasta el año próximo: “En comparación con la encuesta previa, hubo correcciones al alza en las estimaciones relevadas las cuales sumaron entre 504 y 680 puntos básicos para todos los períodos. Se prevé un nivel de 67,60% en el mes de diciembre de 2022. Para diciembre de 2023, la proyección relevada indica una TNA de 65,91%”.

La suba de tasas para los plazos fijos mayoristas, hoy cercana al 63%, podría comenzar a producirse el próximo jueves si el Banco Central decide una nueva suba de su tasa de referencia, una vez conocido el índice de inflación de agosto. El BCRA viene aplicando alzas en su tasa luego de cada publicación del IPC, lo que impacta haciendo subir todas las tasas del mercado, tanto para depósitos como para préstamos.

En relación con la actividad económica, hubo leve optimismo para este año y pesimismo para 2023. Los consultores recopilados por el BCRA estimaron que el PBI crecerá un 3,6% en 2022, con lo que subieron 0.2 p.p. su medición del mes anterior. También estimaron que durante el segundo trimestre de 2022 “el PIB habría aumentado 0,7% sin estacionalidad, implicando una corrección al alza del pronóstico de variación del nivel de actividad de 0,2 p.p. con respecto a la encuesta previa. En tanto, se espera que durante el tercer trimestre de 2022 haya una contracción de 1,4% del nivel de actividad”, sin cambios en relación al REM anterior. El pronóstico para el cuarto trimestre de 2022 arrojó una caída del 1% sin estacionalidad (un mes atrás se esperaba una contracción de 0,7% s.e.)

Para 2023, los consultores esperan un crecimiento del 1% de la economía (-0,5 p.p. respecto al valor de la encuesta anterior) y para 2024, del 2%, sin cambios frente al mes anterior.

Un miembro del flamante equipo económico lo admite sin dudar: «No podemos seguir así. Tenemos que revertir las expectativas. Y la única manera es consiguiendo dólares para las reservas». Más claridad, imposible.

El funcionario, que prefiere el anonimato para evitar algún cimbronazo extra, da cuenta de la obsesión de Sergio Massa: conseguir dólares rápidamente que evite un salto cambiario brusco. Algo que el ministro no está dispuesto a efectuar. Al menos sin antes conseguir un respaldo de billetes verdes en el Banco Central.

Lo que parece innegable es la descoordinación en el gabinete económico, algo que parecía superado tras la eyección de Martín Guzmán. Massa dio una fuerte señal apenas asumió que está dispuesto a mantener la pauta de déficit fiscal del 2,5% del PIB para este año, algo que lo obligará a un fuerte ahorro de acá hasta fin de año.

Pautó, para conseguirlo, una corrección de las tarifas de los servicios públicos mucho más fuerte que el anunciado por Guzmán, primero, y por Silvina Batakis, después. Además, tiene la idea de mantener pisado el gasto público en función de los fondos que ingresen al fisco. Tampoco les permitirá a los funcionarios a recuperar el dinero que no hayan utilizado (subejecutado) durante la primera parte del año.

Se trata de un ajuste considerable, nunca visto bajo un gobierno kirchnerista. Massa asegura que está dispuesto a tolerarlo con tal de recuperar la confianza y mejorar las expectativas de corto y mediano plazo.

El riesgo país volvió a subir hoy a 1.876 puntos y ya acumula un alza de casi 37% en el año, mientras los mercados continuaron en baja y el Banco Central debió vender USD 70 millones en su intervención diaria.

La autoridad monetaria acumula ventas por unos 720 millones en noviembre, cuando resta un día de operaciones. Y las reservas totales quedaron a un paso de perforar el piso de los USD 42.000 millones, en USD 42.038 millones.

En tanto el dólar blue cerró estable a $201 por segunda rueda consecutiva.

Los agentes económicos siguen a la espera del plan que la Argentina prevé presentar ante el Congreso el 10 de diciembre próximo, cuyo eje central serán las pautas que se pretenden acordar con el FMI, y sobre el cual circulan versiones contradictorias.

Si bien hay coincidencias en que algún tipo de programa económico se cerrará finalmente, continúan las dudas sobre los plazos en que se acordará, y cuáles serán las exigencias del organismo.

La incertidumbre predomina en el mercado en medio de evidente tensión financiera y da paso a rumores de todo tipo.

Como ejemplo, el Banco Central debió salir a desmentir que pueda producirse una pesificación de depósitos en dólares

En este escenario los bonos extrabursátiles retrocedieron 0,3% promedio, tras acumular una baja del 3,4% la semana pasada.

Analistas señalaron que los bonos en dólares siguen en caída ante la falta de avances concretos con el FMI.

En la Bolsa porteña el S&P Merval cerró con una baja del 1,59%, a 79.094,93 puntos.

A nivel internacional los mercados globales siguen en detalle las consecuencias que podría tener sobre la economía mundial la variante ómicron de coronavirus.

¿Aparecerán más dólares?

Desde el miércoles los bancos deberán reducir al 0% su Posición Global Neta (PGN) de moneda extranjera.

Se espera que con esta medida las entidades deberán vender unos 600 millones de dólares en las próximas ruedas.

El BCRA garantiza que esta medida se tomará sin tocar los depósitos privados.

Con este clima cada vez más tenso, operadores señalan que con la llegada de diciembre se espera mayor presión cambiaria, porque las empresas deben hacer frente a pagos extra como el aguinaldo, por lo que el BCRA deberá seguir maniobrando los controles cambiarios.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó hoy acerca de la suspensión de 14.728 nuevas cuentas para realizar operaciones de compra y venta de dólares sospechadas de participar de las maniobras conocidas como «coleros digitales» en operaciones de cambio.

La entidad monetaria señaló que sobre estas cuentas existe la sospecha de que se habrían cometido infracciones a la ley penal cambiaria.

La medida fue publicada esta tarde a través de una serie de Comunicaciones («C» 88008, «C» 88007, «C» 88006, «C» 88005 y «C» 88004) en las que el BCRA informó los documentos de identidad y CUIL de unas 14.858 personas a las que «sin la previa autorización» de la autoridad monetaria las entidades financieras «no deberán dar curso a operaciones de cambio, en su caso, a su anulación».

«Asimismo, deberán abstenerse de transmitir al exterior las operaciones que se hubieren formalizado y que a la fecha se encuentren pendientes de aviso a los corresponsales», indicó el Central en todas las comunicaciones.

Las comunicaciones distinguen a 14.728 cuentas por actuar como «coleros» (operadores no genuinos) y a 130 cuentas que habrían sido los organizadores de las operaciones de compra de dólares, por fuera de las normativas establecidas.

La medida rige para todos los bancos y casas de cambio a través de los cuales las personas incluidas en las listas pudieran operar y a los que, de no mediar una autorización explícita del BCRA, estarán inhabilitados para comprar, vender dólares o transferirlos a otras cuentas.

Se trata de «medidas precautorias», aseguró el Central, que responden a la aplicación de la Ley de Régimen Penal Cambiario, que aplicará para posteriores investigaciones abiertas.

Las suspensiones de hoy se suman a las casi 4.500 cuentas bloqueadas que el Central informó hace casi dos semanas, luego de detectar personas que abrían cajas de ahorro en bancos digitales, sin ingresar su cuit y otras referencias, y compraban hasta US$ 200 a precio oficial para luego venderlo en el mercado blue o transferirlo a terceros.

La maniobra, denominada como «coleros virtuales», comenzó a ser detectada por el BCRA a principios de julio, luego de identificar cuentas que recibían varias transferencias por US$ 200 o menos en el mismo mes, generalmente provenientes de cuentas de bancos digitales y que, sospechan, no tienen forma de justificar el movimiento.

Precisamente, el 17 de julio Central dio a conocer un primer listado de poco más de 400 clientes de un banco digital cuyos movimientos coincidían con este tipo de operaciones en el mercado cambiario.

Desde entonces, y para evitar maniobras de este tipo, la autoridad monetaria impidió que cualquier cuenta bancaria pudiera recibir más de una transferencia en dólares al mes -o solicitar una excepción al banco para cada caso particular- así como retirar dólares físicos comprados en bancos digitales.

Esta tarde, el presidente del BCRA, Miguel Pesce, y la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, firmaron un convenio marco para optimizar el abordaje de las infracciones al Régimen Penal Cambiario, así como medidas de seguridad bancaria, transporte de caudales y prevención.

El convenio tendrá una extensión de un año y comprende la creación de una Unidad de Coordinación integrada por funcionarios del Ministerio y del BCRA, que habilitará la provisión de personal de las fuerzas federales para intervenir en las fiscalizaciones del cumplimiento de la normativa cambiaria que llevan los agentes del BCRA.

Directoras de bancos públicos se comprometieron a diseñar políticas institucionales para generar ámbitos laborales más igualitarios e inclusivos, en un encuentro virtual organizado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En la reunión, en la que participaron mujeres que ocupan espacios de liderazgo en instituciones financieras estatales, también se identificaron la inclusión y educación financiera y el diseño de productos financieros con perspectiva de género como prioridades estratégicas para generar acciones concretas, según informó el BCRA.

“Fue reconfortante el encuentro, que nos coloca en la situación de inicio de un nuevo ciclo. Trabajando en conjunto, intercambiando ideas, conceptos, experiencias y saberes, será más fácil cumplir con nuestras responsabilidades en relación con los temas de políticas institucionales de género y diversidad en el sistema financiero”, explicó Claudia Berger, directora del BCRA.

Por su parte, la directora del Banco de la Provincia de Buenos Aires, Juliana Di Tullio, destacó la importancia de comenzar «una etapa que necesariamente debe cambiar estereotipos en este mundo tan patriarcal”.

Julia Strada, directora del Grupo Bapro, indicó que la convocatoria «constituyó un hecho trascendente no sólo para el movimiento feminista, sino fundamentalmente para el mundo financiero local. Nunca antes había ocurrido algo así», aseveró.

Para Delfina Rossi, directora del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, resultó «sumamente importante no solamente promover a las empresarias mujeres, sino también, tener una mirada hacia las mujeres que son sostenes de hogar, y que realizan emprendimientos en los barrios populares».

La directora del Banco Mundial, Cecilia Nahon, remarcó por su parte la importancia del intercambio de experiencias tanto nacionales como internacionales sobre políticas de género en el sector financiero.

Participaron de la reunión Claudia Berger y Betina Stein (BCRA), Delfina Rossi (Banco Ciudad), Laura Isabel Sprovieri (Banco de Corrientes), Adriana Velasco y Carolina Pogliano (Banco del Neuquén), Raquel Kismer (BICE), Rosana Castaño (Banco de La Pampa), Cecilia Bugna (BNA), Juliana Di Tullio (Banco de la Provincia de Buenos Aires), Julia Strada (Grupo Bapro) y Cecilia Nahón (Banco Mundial), señaló Télam.

A pesar de que había trascendido, este miércoles, que el Banco Central iba a bloquear las cuentas los beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) para comprar dólares, este jueves dio marcha atrás con la decisión.

La medida pretendía frenar la acción de los “coleros digitales”, quienes cobran una comisión por usar el cupo de compra de USD 200 mensuales para la compra de divisas a terceros.

“El directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) no aprobó hoy la restricción al IFE. En su lugar, resolvió que los bancos van a tener que controlar las cuentas que reciben transferencias de dólares en forma inusual. Lo que se busca es detectar las cuentas recolectoras de los coleros digitales”, así lo señalaron fuentes oficiales de la entidad bancaria.

En caso que, el banco detecte maniobras irregulares, “van a tener que llamar al titular y pedirle explicaciones sobre la operación. Si no la puede justificar, se rechazan las transferencias y regresan a las cuentas de origen”.

“Es una forma de frenar a los coleros sin afectar el derecho de ahorro de quienes lo hagan legítimamente. No va a afectar las operaciones normales que se cursan en dólares, como pago de propiedades, comercio exterior u otras operaciones habituales de particulares o empresas”, agregaron desde el Banco Central.

Cómo es el movimiento de los “coleros digitales” para comprar dólares

A pesar de que los beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) integran hogares vulnerables, el Banco Central de la República detectó que esas cuentas se utilizan para comprar las divisas estadounidenses.

Con el valor del bono, pueden adquirir USD 100 al cambio oficial y venderlos en el mercado clandestino, donde la divisa estadounidense se vende a alrededor de $20 más. De esta forma, se consigue una ganancia de aproximadamente $2.000 cada vez que se realiza esa transacción.

Las entidades financieras y bancarias deben controlar las operaciones del mercado de cambio para evitar acciones dolosas, recordaron hoy fuentes del Banco Central de la República Argentina (BCRA). 

La precisión fue hecha tras las demoras ocurridas en los últimos días para autorizar transferencias de divisas, ante la existencia de posibles maniobras de «coleros virtuales».

El Directorio del Central tiene bajo estudio la posibilidad de bloquear el Cuit de los beneficiarios del IFE para acceder al mercado de cambios, como sucede con los trabajadores que perciben la ayuda salarial del Estado vía ATP o los monotributistas con créditos a «Tasa cero».

En el caso del IFE, «el BCRA lo considera de carácter alimentario y por lo tanto no se le pueden aplicar descuentos, ni impositivos ni por deudas anteriores, y por lo tanto, no van a poder acceder al mercado de cambios», dijeron fuentes de la entidad monetaria.

La denominación de «coleros virtuales» apunta a personas que abrían cajas de ahorro en bancos virtuales, sin ingresar su cuit y otras referencias, y compraban hasta US$ 200 a precio oficial para luego venderlo en el mercado negro.

Además, se detectaron a muchos beneficiarios del IFE que llevaban adelante esta maniobra.

Desde el Banco Central detectaron cuentas que reciben varias transferencias por US$ 200 o menos en el mismo mes, generalmente provenientes de cuentas de bancos digitales y que, sospechan, no tienen forma de justificar el movimiento.

El BCRA recordó que las entidades financieras y cambiarias están obligadas a efectuar controles sobre las operaciones de cambio para garantizar su razonabilidad y que sean de operadores genuinos quienes operan en esa plaza. Asimismo, deben llevar políticas de prevención del lavado de activos sobre todas sus operaciones.

Además, las entidades financieras, en base a los controles implementados y en aplicación de sus políticas de prevención del fraude cambiario y de prevención del lavado de activos pueden establecer restricciones comerciales al uso de los productos bancarios contratados, sin afectar los fondos de los clientes.

Las entidades que han detectado operaciones en fraude a la Ley Penal Cambiaria N° 19.359 tienen el deber de evitar nuevos hechos y de denunciar los ilícitos ante el Banco Central de la República Argentina.

Los usuarios cuentan con más de 18.000 cajeros automáticos en todo el país y su uso no tiene ningún costo. Se pueden realizar todas las operaciones, más allá de los montos o de la cantidad de movimientos, de forma gratuita, en todas las redes de cajeros, independientemente de la entidad bancaria.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reforzará la distribución de billetes entre las entidades, con el objetivo de garantizar la recarga de los cajeros automáticos para atender la demanda del próximo fin de semana largo, informó hoy la autoridad monetaria a través de un comunicado.

La información añade que «los usuarios cuentan con más de 18.000 cajeros automáticos en todo el país y su uso no tiene ningún costo. Se pueden realizar todas las operaciones, más allá de los montos o de la cantidad de movimientos, de forma gratuita, en todas las redes de cajeros, independientemente de la entidad bancaria».

«Esta medida busca que los usuarios puedan utilizar el cajero más cercano o el que resulte más conveniente, sin costo, hasta el 30 de septiembre», indicó el BCRA.

Adicionalmente, destacó el BCRA que las personas que necesiten efectivo también cuentan con «más de 17.500 puntos de extracción extrabancarios (farmacias, estaciones de servicio, entre otros), distribuidos a lo largo de todo el país, que permiten retirar billetes».

Por otra parte, recomendó utilizar medios electrónicos de pago para evitar el efectivo y operar de una manera más fácil, práctica y segura, durante el período de aislamiento social preventivo y obligatorio, señaló Télam.

El Banco Central (BCRA) resolvió este jueves que la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) y los institutos o cajas provinciales podrán definir en qué banco y sucursal se abrirá una cuenta para hacer efectivo el pago de las jubilaciones y pensiones a su cargo.

La decisión fue tomada esta tarde en una reunión de Directorio del BCRA en la que se determinó que serán los entes pagadores de las jubilaciones y pensiones las que definan en qué banco se abrirá una cuenta para pagar cada uno de estos beneficios.

El objetivo de esta medida, explicó el BCRA en un comunicado, “es ampliar la cantidad de sucursales y mejorar la distribución geográfica en todo el país, a través de las cuales se pagan jubilaciones y pensiones”.

De este modo, se dará cumplimiento a la actual ley de entidades financieras, la cual establece que los bancos a cargo del pago de jubilaciones deben prestar servicio de pago a los jubilados a pedido del Poder Ejecutivo y que, por lo tanto, será este el que defina en qué entidad se harán efectivos los pagos.

Según datos a septiembre de 2019 del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), 8.228.939 jubilados y pensionados cobran todos los meses sus asignaciones a través de 32 entidades bancarias de las cuales las primeras cinco -Nación (25,3%) Supervielle (13%), Provincia (8,7%), Macro (7,2%) y Piano (6,2 %)- concentran el 52% de los pagos.

De este modo, al habilitar una mayor distribución de entidades a cargo de las jubilaciones se evitaría la congestión que tienen muchas sucursales ante las fechas de pago de haberes.

Las refinanciaciones y los préstamos subsidiados implicarían un salto en el nivel de irregularidad, que calculan se ubicaría en al menos 7% y de 15% para empresas asistidas. El BCRA informó ayer una mora de 5,3% a marzo.

El crédito al sector privado registró en abril una suba sin precedentes desde 2002. Esa suba, de 3,6% real del stock de préstamos respecto de marzo, se produjo, sin dudas, de la mano de la asistencia financiera que el Banco Central dispuso de pequeñas y medianas empresas y también monotributistas y autónomos. Junto con esa ayuda, en el sistema bancario prevén la llegada de un importante deterioro en la regularidad de las carteras.

Desde el inicio de la cuarentena el sistema financiero en su conjunto lleva otorgados más de $40.000 millones a través de la línea de crédito subsidiado a una tasa de 24% para el pago de sueldos de pymes. Esa línea, se anunció ya, estará disponible para los sueldos de mayo, lo cual ampliará considerablemente el volumen total. Es sobre ese universo que en algunos bancos ya estiman que, como mínimo, el nivel de mora se ubicará en torno a 15%, porcentaje que duplicaría la tasa actual de atraso en el segmento de créditos a empresas, hoy en 7,5% tras la modificaciones a los parámetros de clasificación implementados en marzo por la autoridad monetaria.

Pero también para el segmento de créditos a familias o particulares se espera un aumento de la morosidad. Así, la irregularidad de las financiaciones al sector privado se elevaría hacia fin de año del actual 5,3% informado ayer por el BCRA para marzo a un nivel entre 7% y 8% de acuerdo a las estimaciones privadas de los bancos.

“Claramente esperamos un incremento de la morosidad. En parte porque se refinanciaron los saldos de tarjetas, también las cuotas impagas de los créditos y se otorgaron los préstamos a tasa 0 a autónomos y monotributistas”, explicó un ejecutivo de una entidad de primera línea. “Gran parte de esas refinanciaciones se van a superponer con los nuevos pagos, todo en un universo de deudores con ingresos disminuidos”, detalló.

Por el lado de las empresas asistidas también son esperables dificultades para sostener el ritmo de pagos, en un contexto de fuerte caída de la actividad y una cadena de pagos que tardará en recomponerse. “Un nivel de 15% de morosidad es lo mínimo que podemos esperar para esos créditos, siendo realistas. Eso de piso”, afirmaron en otro de los principales bancos del sistema, muy activo en el otorgamiento de estos préstamos.

También para el economista Fausto Spotorno esas proyecciones son esperables. “Tranquilamente la irregularidad total puede ser de 7%. En la crisis de 2002 se ubicó en 10%” recordó. La buena noticia, sin embargo, es que el sistema financiero no enfrenta ninguna de las dificultades que sufría en aquellos años, lo cual elimina uno de los principales fantasmas de la economía argentina.

En contrapartida, el incremento en el nivel de morosidad podría tener un impacto en la inflación. “A diferencia de 2001, 2002, el Banco Central puede entregar toda la liquidez que sea necesaria para sostener el sistema pero eso, eventualmente, implica mayor emisión monetaria”, dijo.

Lo cierto es que la liquidez del sistema no es, por el momento, un problema. “Desde niveles elevados, en comparación con los últimos 10 años, en marzo aumentaron los activos líquidos del sistema financiero. La liquidez en sentido amplio representó 64,6% de los depósitos totales en el mes (62% para el segmento en pesos y 73% para las partidas en moneda extranjera), 0,8 puntos porcentuales más que en febrero y 5,8 puntos que en marzo del año pasado”, sostuvo ayer el Banco Central en el Informe de Bancos de marzo.

“Es difícil calcular un ratio de irregularidad pero lo que está claro que el salto va a ser a ser altísimo en términos de la serie histórica, mirando un poco lo que pasó en crisis anteriores”, estimó Amilcar Collante, quien recordó que lo mismo ocurrió en la crisis de 2009.