Un sismo político de proporciones monumentales se gesta en los despachos más reservados de la Casa Rosada con una estrategia destinada a cambiar para siempre la forma en que votan los argentinos.
Tras una profunda renovación en la mesa chica del Ejecutivo, los principales operadores del oficialismo diseñaron una audaz ingeniería legal a contrarreloj para blindar el poder central y ofrecer un salvavidas de plomo a las fuerzas dialoguistas ante el temor latente de una extinción en las urnas.
La trampa de las colectoras: el plan de Karina Milei y Santilli para liquidar las PASO
La salida de Manuel Adorni del escenario político marcó el inicio de una agresiva contraofensiva de la Casa Rosada para recuperar de forma total la iniciativa política. Bajo la estricta conducción de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el subsecretario de Gestión Institucional, Lule Menem, el Gobierno comenzó a darle forma definitiva al borrador de la reforma política con miras a los comicios de 2027. La estrategia, inspirada en una propuesta de la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, contempla la eliminación o suspensión definitiva de las PASO, reemplazándolas por un polémico sistema de «colectoras» para la categoría de diputados nacionales. Este mecanismo permitirá que dos listas internas distintas compitan por abajo pero converjan por arriba para alimentar la candidatura presidencial de Javier Milei.
El diseño de las nuevas boletas únicas está en su última fase de revisión técnica. En los laboratorios del oficialismo analizan que si el PRO y la UCR compitieran en unas PASO tradicionales dentro del frente gobernante, sufrirían una dilución total frente al aparato libertario. El sistema de colectoras les otorgaría la ventaja de competir con identidad propia y ganar bancas en la Cámara baja, colgándose del arrastre electoral de Milei. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, planea hacer circular este borrador en agosto, apuntando de forma prioritaria a seducir al bloque radical en el Senado que conduce Eduardo «Peteco» Vischi, donde la Libertad Avanza planea ser más generosa con la UCR que con el PRO en la provincia de Buenos Aires, lo que ya despierta fuertes recelos en el partido amarillo.
El Congreso en pausa: la parálisis que frena las leyes clave de Milei
Mientras la reforma electoral se cocina a fuego lento de cara al mes de agosto debido a la resistencia del peronismo y las divisiones internas de la UCR, el resto de la actividad parlamentaria sufre un fuerte estancamiento. La Cámara de Diputados se mantiene en un compás de espera obligado, tratando únicamente la ley «anti barras» a la expectativa de que el Senado destrabe una abultada parrilla de proyectos clave. La Cámara alta, bajo la conducción formal de Victoria Villarruel, tiene pendientes de debate la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, la reforma de sociedades comerciales, la nueva ley de Salud Mental, la derogación del etiquetado frontal de alimentos y la prevención de la ludopatía digital en menores.
La presión sobre el palacio legislativo aumentó de forma drástica tras la última reunión de equipo liderada por el propio presidente en el Salón de Héroes de Malvinas de la Casa Rosada. Allí, la jefatura bajó la orden unánime a diputados y senadores de apurar la aprobación de la reducción del Régimen de Zonas Frías, que cuenta con media sanción desde el 20 de mayo. Al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo prepara el desembarco inminente en el Congreso de dos pesados proyectos económicos de máxima prioridad para el segundo semestre: la reforma integral de la Carta Orgánica del Banco Central y las modificaciones estructurales a la Ley de Inocencia Fiscal.
