El riesgo país volvió a los 500 puntos básicos: las tres causas que impulsaron el alza.
El índice de riesgo país que elabora el J.P. Morgan volvió a tocar el nivel clave de los 500 puntos básicos, presionado por una combinación de factores locales vinculados al escenario político y cambiario, y un entorno internacional menos favorable para los mercados emergentes.
Analistas del mercado coinciden en señalar tres causas principales detrás de este repunte alcista:
1. Incertidumbre política y electoral anticipada
El factor político se ha convertido nuevamente en un componente central en la formación de precios. Según los especialistas, el mercado comenzó a adelantar discusiones previstas para el próximo año sobre el grado de respaldo político a la gestión de Javier Milei y la sostenibilidad del actual esquema económico de cara al futuro.
A este clima contribuyeron recientes mediciones de opinión pública e índices de confianza, como el de la Universidad Torcuato Di Tella (ICG), que reflejaron una merma en los indicadores de apoyo y un incremento en la cautela de los inversores frente al horizonte electoral.
2. Desaceleración en las compras de reservas del BCRA
En el plano macroeconómico y monetario, la dinámica cambiaria también influyó en el humor del mercado. Si bien el Banco Central (BCRA) se mantiene con saldo comprador, el ritmo de adquisición de divisas se redujo de manera significativa en comparación con meses anteriores —pasando de un promedio diario superior a los u$s100 millones a una cifra sensiblemente menor en agosto—, condicionado por factores estacionales y por las intervenciones orientadas a contener el tipo de cambio. Esta desaceleración, sumada a un nivel de reservas que aún no configura un colchón holgado frente a los fuertes compromisos de deuda en moneda extranjera previstos para el mediano plazo, genera mayores exigencias de primas de riesgo por parte de los inversores.
3. Contexto internacional más adverso y suba de tasas en EE.UU.
A los drivers domésticos se le sumó un escenario externo menos propicio para los activos de mayor riesgo. Las tasas de interés de los bonos del Tesoro de Estados Unidos registraron incrementos, lo que elevó la tasa libre de riesgo a nivel global y redujo el apetito por deuda emergente. Asimismo, la mayor volatilidad en economías de la región —como Brasil de cara a su propio calendario político— amplificó el impacto sobre los activos argentinos, caracterizados históricamente por una alta sensibilidad a los contextos de mayor aversión al riesgo internacional.
