La interna libertaria-amarilla estalló por los aires en los pasillos del Palacio Legislativo con una jugada política que promete reconfigurar el mapa de alianzas de la centroderecha nacional.
En una maniobra de alto voltaje partidario, la fuerza comandada por el expresidente Mauricio Macri pateó el tablero de prioridades parlamentarias y le soltó la mano de forma sorpresiva a uno de los proyectos de ley más codiciados por la Casa Rosada.
La guerra fría por las PASO 2027: el freno al apuro libertario
El bloque parlamentario del PRO estableció de forma contundente su propia grilla de iniciativas urgentes para impulsar en ambas cámaras del Congreso Nacional, asestando un duro revés al Poder Ejecutivo al marginar por completo a la reforma electoral de sus prioridades inmediatas. Mientras el gobierno del presidente Javier Milei busca desesperadamente liquidar las elecciones primarias antes de los comicios legislativos venideros para blindar su reelección, la fuerza amarilla bloquea el avance express de la medida. Para el PRO, sostener las PASO es vital para garantizar una negociación de alianza inclusiva y en pie de igualdad con los libertarios, manteniendo un absoluto hermetismo respecto a la propuesta de reinstaurar las boletas colectoras.
Dentro de la estructura macrista no existe una postura unificada y el conflicto se dirimirá de forma directa en la mesa política interna del partido. En este tenso escenario, el bloque de senadores presidido por Martín Goerling anunció que en julio priorizará una agenda radicalmente distinta: la reforma de la restrictiva Ley de Salud Mental, la defensa irrestricta de la ley de Propiedad Privada —que arrastra 12 modificaciones en la venta de tierras a extranjeros—, el tratamiento del subsidio de la Zona Fría y el agravamiento de las penas por falsas denuncias. Recién en un segundo plano, el espacio contemplará la desregulación del Estado, la criminalidad ambiental y los acuerdos judiciales.
Presión en Diputados y las leyes espejo que irritan a la Casa Rosada
En la Cámara de Diputados, la bancada del PRO comandada por Cristian Ritondo también marcó la cancha fijando prioridades de fuerte perfil punitivo y económico que chocan de frente con la estrategia unificada del oficialismo. El macrismo exige el tratamiento inmediato y por separado de la emblemática ley de Ficha Limpia, el proyecto de Desalojo Express y Combate a la usurpación de tierras, y modificaciones al Código Penal para agravar las penas en homicidios de menores de 18 años víctimas de robos. Asimismo, buscan un nuevo esquema de financiamiento de los partidos políticos.
Esta división de proyectos genera un fuerte malestar en las huestes libertarias debido a que Ficha Limpia y financiamiento político forman parte del paquete de reforma electoral que el Gobierno no quiere despedazar en el Senado. Algo similar ocurre con los desalojos, incluidos en la Ley de Propiedad Privada, cuyo debate se cayó el 25 de junio por falta de quórum del peronismo y La Libertad Avanza, y que ahora se intentará reflotar en la sesión clave del 15 de julio si se logra un consenso en la reunión de Labor Parlamentaria del miércoles 8 de julio a las 12:00 horas. El menú legislativo del PRO se completa con reclamos de alto impacto social: el uso productivo de las banquinas ociosas en rutas nacionales, el endurecimiento de penas por vandalismo rural, herramientas contra el grooming, la colocación de inhibidores de señales telefónicas e internet en cárceles y un plan nacional de prevención del suicidio adolescente.
