Una nueva y feroz tormenta sacude los cimientos del sistema científico argentino.
Cientos de investigadores formados en el país se encuentran al borde de perder sus puestos de trabajo y quedar en la más absoluta calle debido a la falta de respuestas presupuestarias por parte de las autoridades nacionales, lo que ha encendido todas las alarmas en el sector educativo y social.
Trabajadores e investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) llevan a cabo este miércoles una nueva jornada de protesta y concentración en la sede del Polo Científico Tecnológico, en el barrio porteño de Palermo. La medida arrancó a las 10 con la concentración en el predio y continúa a las 12 con una conferencia de prensa, en coincidencia directa con una reunión decisiva del Directorio del organismo, considerada por las bases como una de las últimas instancias para intentar destrabar el conflicto.
400 becas en peligro y un millonario presupuesto frenado en la Jefatura de Gabinete
La demanda central del colectivo de becarios posdoctorales es el otorgamiento inmediato de prórrogas de sus contratos hasta que se publiquen los resultados de la Convocatoria CICYT 2025. Se trata de profesionales altamente calificados con cerca de ocho años de formación e investigación dedicados al desarrollo de la ciencia nacional, cuyos ingresos y continuidad laboral corren un riesgo inminente.
Para evitar que se interrumpan estas 400 líneas de investigación activas, los trabajadores señalaron que se requiere una partida presupuestaria adicional estimada entre 2.000 y 3.000 millones de pesos. Sin embargo, la aprobación de estos fondos depende de manera directa de la Jefatura de Gabinete de Ministros, conducida por Diego Santilli, a quien le enviaron una carta abierta para exigir una pronta solución.
Postura inflexible del Gobierno y un clima de máxima tensión social
Pese a la desesperada situación, la administración que encabeza Javier Milei no prevé dar concesiones. Fuentes del sector libertario confirmaron que no existen fondos disponibles para la institución y sostienen que el reclamo no genera el mismo impacto en la agenda pública que otros conflictos recientes, como los del Hospital Garrahan. Ante este escenario, la postura oficial es ratificar el ajuste y resistir las manifestaciones.
El pedido de los profesionales cuenta con el apoyo formal de cinco de los ocho integrantes del Directorio del CONICET, así como el respaldo de más de 100 institutos de investigación, universidades, entidades internacionales, figuras de la cultura y legisladores de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda. Todo esto se desarrolla en medio de un panorama atravesado por salarios deprimidos, falencias en la obra social y demoras en los ingresos a la Carrera del Investigador Científico (CIC), tras semanas que ya registraron tomas temporales del edificio del CONICET y cortes de tránsito con fuerte presencia de las fuerzas de seguridad.
