El Gobierno nacional logró concretar una jugada clave en el mercado financiero para despejar los vencimientos de la deuda en pesos.
El Ministerio de Economía adjudicó un total de $8,41 billones durante la licitación realizada este viernes, logrando cubrir con creces los compromisos previstos que rondaban los $8,13 billones. Con este resultado, el Palacio de Hacienda obtuvo un rollover del 103,46%, asegurando un financiamiento neto extra de aproximadamente $281.000 millones.
Apuesta por el corto plazo y estrategia post electoral de tasas
La licitación registró un fuerte apetito por parte del mercado, alcanzando un volumen total de ofertas que ascendió a los $14,17 billones, de las cuales las autoridades económicas decidieron aceptar cerca del 59%. Esta operación marca la tercera ocasión consecutiva en la que el equipo económico prioriza instrumentos de corto plazo para no convalidar mayores tasas de interés ante la incertidumbre del plazo postelectoral.
Esta postura replica la estrategia aplicada en la licitación anterior de agosto, cuando el Ministerio de Economía optó por un menú corto y colocó títulos por un monto menor a los vencimientos semanales con el fin de volcar liquidez en pesos al mercado y contener la presión sobre las tasas de interés.
El cupo pendiente en dólares que quedó fuera del menú
Pese al abrumador resultado en moneda nacional, el esquema financiero del Gobierno mantiene pendientes colocaciones en divisas. De acuerdo al programa oficial del Palacio de Hacienda, todavía restan adjudicar unos US$ 774 millones sobre el cupo global de US$ 2.000 millones proyectados para el AO29 (el bono local con vencimiento a 2029). Sin embargo, el Tesoro volvió a dejar este instrumento en dólares fuera de la oferta licitada.
El resultado consolida la estrategia del Gobierno para garantizar la estabilidad monetaria y renovar sus compromisos en moneda local.
