Milei rechaza asueto por el partido Argentina-Inglaterra y lo verá en Olivos.
El Gobierno nacional confirmó que no se otorgará asueto administrativo para la histórica semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra. A pesar de la solicitud formal presentada por ATE para frenar la actividad pública a partir del mediodía, desde el Ejecutivo aseguraron que la medida no está prevista en la agenda oficial, manteniendo el funcionamiento habitual de la administración estatal.
Sin asueto para la administración pública
La postura del Poder Ejecutivo es clara: no habrá una disposición general que suspenda las tareas. Aunque el gremio estatal argumentó que el partido trasciende el ámbito deportivo, desde Balcarce 50 desestimaron el planteo. «Cada área podrá organizarse según sus necesidades, pero sin una decisión nacional que interrumpa los servicios», explicaron fuentes oficiales.
La agenda presidencial y el clima político
El presidente Javier Milei seguirá el encuentro desde la Quinta de Olivos junto a su hermana, Karina Milei. El mandatario busca mantener un perfil bajo, evitando cualquier lectura de utilización política del evento deportivo. Por su parte, parte de la mesa chica, incluidos Santiago Caputo y funcionarios de Legal y Técnica, seguirán el partido desde la Casa Rosada.
Operativo de seguridad y tensión diplomática
Dada la carga simbólica del cruce con Inglaterra, el Ministerio de Seguridad ha reforzado la vigilancia en puntos estratégicos, incluyendo la embajada británica, la sede diplomática de Israel y el propio Ministerio de Seguridad. El despliegue, que incluye a 300 efectivos de la Policía Federal, busca prevenir cualquier incidente o manifestación espontánea ante la alta sensibilidad del encuentro.
Restricciones en el estadio y enfoque de gestión
En relación a la organización del partido en Atlanta, el Gobierno sigue de cerca las restricciones sobre banderas y mensajes políticos. Aunque la prohibición de referencias a Malvinas generó malestar interno en el Ejecutivo, las autoridades argentinas han optado por separar la gestión de seguridad de la polémica política, priorizando la coordinación con los organismos internacionales.
