Un dramático hecho de violencia intrafamiliar sacudió a la comunidad chubutense durante las últimas horas, cuando una madre actuó decididamente para resguardar la integridad física de su pequeño frente a un cuadro de extrema alteración.
La firme postura de la mujer desencadenó una salvaje reacción que requirió la intervención urgente de las fuerzas policiales para evitar una tragedia mayor.
Una mujer de 31 años denunció haber sido brutalmente agredida y amenazada de muerte por su ex pareja tras negarse a entregarle al hijo que tienen en común, un niño de 7 años. El violento episodio ocurrió este martes pasadas las 19 horas sobre la calle Carrasco de Trelew, en el domicilio del abuelo del menor, cuando el agresor, de 43 años, se presentó presuntamente bajo los efectos de sustancias tóxicas con la intención de llevarse al niño, quien además expresó abiertamente que no quería irse con su padre.
Ataque descontrolado, violencia de género y amenazas de muerte
Al percatarse del estado de intoxicación que presentaba el sujeto, la madre se opuso rotundamente a la entrega del menor. Pese a los intentos desesperados de los padres de la joven por calmar la situación, el hombre reaccionó con violencia desmedida, propinándole un cabezazo directo en el rostro y una patada en las piernas a su ex pareja, al tiempo que le profería graves amenazas de muerte.
Alertados por el conflicto, efectivos policiales arribaron rápidamente al lugar y constataron que el individuo mantenía una actitud sumamente hostil y agresiva. Ante el inminente riesgo y el estado de alteración del sujeto, los agentes procedieron a su aprehensión inmediata en la escena.
Detención inmediata del agresor y audiencia de control en la Justicia
La víctima manifestó su decisión irrestricta de radicar la denuncia formal por las agresiones padecidas. El procedimiento quedó caratulado bajo los delitos de lesiones y amenazas en contexto de violencia de género, a la espera de la audiencia de control de detención programada para este miércoles.
Asimismo, las autoridades precisaron que entre los progenitores no existía un acuerdo judicial formal por la tenencia del niño, sino únicamente un pacto de palabra. El caso generó un fuerte repudio local y se encuentra bajo la investigación de la Justicia chubutense.
