Un fuerte impacto en la actividad económica golpea de lleno al bolsillo de los consumidores y a la industria nacional.
Pese al enorme potencial energético del país de la mano de yacimientos estratégicos como Vaca Muerta, los precios alineados a valores internacionales provocaron una notoria retracción en las estaciones de servicio de casi toda la Argentina, marcando un registro sumamente preocupante para el consumo interno.
Según un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco a partir de registros oficiales de la Secretaría de Energía. Las ventas de combustible al público en todo el país totalizaron 1.331.423 metros cúbicos entre naftas y gasoil durante el mes de junio. Esta cifra representa un desplome del 2,9% en comparación con el mismo mes del año anterior y un fuerte descenso del 6,2% respecto a mayo de 2026, consolidando la quinta baja consecutiva interanual y dejando al primer semestre con un acumulado de 8,21 millones de metros cúbicos, una retracción del 1,3% que convierte a este período en el de menor volumen desde 2021.
Retroceso generalizado en naftas y gasoil con fuerte impacto en el campo
El análisis detallado del mercado revela que el consumo de nafta —que explicó el 56% del volumen total— descendió un 1,9% interanual. Por su parte, la comercialización de gasoil sufrió un retroceso más severo al caer un 4,2%, traccionado principalmente por la profunda merma del gasoil común, que se hundió un 8,9%, aunque este impacto fue amortiguado de forma parcial por una suba del 4,0% en el segmento Premium.
En lo que respecta al mapa de las compañías petroleras, la estatal YPF retuvo el liderazgo absoluto con un 55,1% de cuota de mercado (pese a registrar una variación negativa interanual del 1,6% en sus ventas). En segundo lugar se ubicó Shell con el 22,5% de participación, seguida por Axion con el 12,0% del total despachado en el país.
Solo cuatro provincias se salvaron del desplome en las estaciones de servicio
El impacto del parate económico se distribuyó de manera desigual a lo largo de la geografía nacional, dejando un saldo alarmante de diecinueve distritos en terreno negativo. Las caídas más estrepitosas en la venta de combustibles se concentraron en las provincias de La Rioja (-8,0%), Formosa (-9,3%) y Salta (-11,3%).
En la otra cara de la moneda, únicamente cuatro jurisdicciones lograron cerrar el mes de junio con balances positivos en sus surtidores: Neuquén lideró la nómina con un incremento del 7,7%, escoltada por Entre Ríos (1,3%), Tierra del Fuego (0,5%) y Mendoza (0,4%). Esta disparidad territorial refleja el crudo momento que atraviesan las economías regionales frente al costo de los carburantes.
