El estallido bélico en Oriente Medio amenaza con desatar un terremoto financiero sin precedentes en las góndolas y la producción de nuestro continente.
Un análisis urgente revela que el conflicto ya dinamitó las cadenas de suministro tradicionales, provocando subas asfixiantes en insumos básicos que pagarán los ciudadanos de a pie.
CEPAL advertió que la guerra en Irán tendrá efecto negativo sobre América Latina
El panorama financiero para nuestro continente se ha tornado drásticamente oscuro debido a las ondas de choque geopolíticas provenientes de Oriente Medio. Basándose en un minucioso documento técnico, en dicho informe, la CEPAL advierte que la guerra en Irán tendrá efecto negativo sobre América Latina, golpeando de manera directa el poder adquisitivo de los consumidores mediante un encarecimiento sostenido y feroz del petróleo, los fertilizantes indispensables para el campo y las tarifas logísticas internacionales.
De acuerdo con el monitoreo del organismo dependiente de las Naciones Unidas, la desestabilización ya dañó profundamente las estructuras macroeconómicas globales. Sus devastadores efectos se van a prolongar en el tiempo incluso si ocurriera una eventual e inesperada reducción de las hostilidades militares a corto plazo. Las persistentes amenazas sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, un canal marítimo clave para el comercio del planeta, mantienen interrumpido el tránsito regular de mercaderías, destruyendo toda posibilidad de un retorno inmediato a la normalidad financiera.
Récord del petróleo Brent y subas asfixiantes en los insumos agrícolas
La escalada de las hostilidades trasladó el grueso de su crisis a los mercados financieros entre los meses de marzo y junio de este año. El indicador de referencia global, el petróleo Brent, promedió la preocupante cifra de 120 dólares por barril durante el mes de abril, registrando una disparada cercana al 70% en comparación con los valores habituales previos al inicio de las acciones bélicas. Este incremento de los combustibles no tardó en trasladarse de forma directa a la producción interna de alimentos en los países latinoamericanos.
El reporte —que también fue analizado detalladamente por el sitio Actualidad RT— describe un escenario desesperante para el sector agropecuario regional: el costo general de los fertilizantes experimentó un alza del 44%, mientras que la urea, el compuesto químico fundamental y de mayor utilización en el agro de nuestra región, sufrió un salvaje incremento del 82%. Con la actividad productiva de las naciones del golfo Pérsico completamente paralizada y en un proceso de recuperación que será extremadamente lento, el bolsillo de los ciudadanos locales enfrentará meses de altísima presión inflacionaria.
