«Perdimos todo»: el desgarrador relato de una familia argentina tras los terremotos en Venezuela.
María Tévez, una ciudadana argentina radicada en Venezuela, compartió un conmovedor testimonio en el programa de Eduardo Feinmann por Radio Mitre, relatando cómo su vida cambió radicalmente tras los devastadores terremotos que azotaron la zona montañosa de El Junquito, cerca de Caracas.
El instante de la tragedia
María recordó que el sismo la sorprendió mientras realizaba compras cotidianas junto a sus hijos, mientras su esposo se encontraba trabajando. Al intentar regresar a su hogar en el kilómetro 14, se encontraron con un escenario apocalíptico: la zona estaba devastada y el acceso bloqueado.
«Tardamos varias horas en llegar hasta el centro de Caracas, que también era un caos», describió. Sin hogar y con escasos recursos —apenas 10 dólares y una mochila con lo puesto—, la familia comenzó un periplo hacia la incertidumbre.
La solidaridad como única red de contención
Ante la ausencia total de asistencia estatal, tanto del gobierno venezolano como de las autoridades argentinas, la familia Tévez sobrevivió gracias a la generosidad de ciudadanos particulares:
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Traslado seguro: Una madre y su hija, desconocidas hasta ese momento, los invitaron a trasladarse a Puerto La Cruz, una zona que no había sido afectada por los sismos.
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Red de apoyo: Vecinos de la zona de acogida les brindaron pañales, leche y alimentos. Dos jóvenes les ofrecieron alojamiento en su casa de manera indefinida.
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Agradecimiento: María destacó profundamente el rol de la gente común, afirmando: «Fueron un gran apoyo, una red de contención que no tuvimos de parte de Cancillería ni del Estado argentino».
«Nos quedamos en la nada misma»
María explicó que hace un año habían emigrado con la esperanza de iniciar una nueva etapa, desempeñándose en diversos trabajos como venta de comida y servicios de delivery. Hoy, sin embargo, su realidad es otra: perdieron la totalidad de sus pertenencias materiales.
«El Junquito quedó totalmente destruido», señaló con dolor. Ante la pregunta sobre la ayuda oficial, fue tajante: «No vino alguien del gobierno ni argentino ni venezolano a decirnos: ‘Tienen esto, les brindamos esto’. Para nada». Actualmente, la familia depende exclusivamente de la ayuda solidaria para intentar reconstruir su futuro tras haberlo perdido absolutamente todo en cuestión de minutos.
