El panorama tras el doble sismo de magnitudes 7,2 y 7,5 que azotó a Venezuela el pasado 4 de junio se vuelve cada vez más crítico. Las autoridades del gobierno venezolano actualizaron el balance oficial del desastre, elevando el número de fallecidos a 2.954 personas, mientras que los heridos ya totalizan 16.592.
La catástrofe ha dejado una profunda crisis habitacional: al menos 16.000 ciudadanos perdieron sus hogares debido al colapso o daño severo de las infraestructuras. Los reportes oficiales indican que más de 800 edificios se derrumbaron en distintas regiones urbanas del país.
Durante una rueda de prensa internacional transmitida desde Caracas por la televisora estatal, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ofreció un desglose de las estructuras totalmente destruidas en las zonas más afectadas:
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La Guaira (litoral central): 180 edificios colapsados.
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Caracas: 5 edificios colapsados.
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Chacao (zona metropolitana): 3 edificios colapsados.
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Tucacas (noroeste): 1 edificio colapso.
Operativo de emergencia y rescate activo
Frente a la magnitud de la emergencia, un contingente de 19.000 funcionarios —entre personal civil y militar— se encuentra desplegado en las labores de asistencia general, un esfuerzo que cuenta con el apoyo de los sectores público y privado, además de la cooperación internacional.
A pesar de los días transcurridos, las operaciones de salvamento se mantienen bajo un estricto compromiso institucional. Hasta la fecha, las fuerzas de socorro han logrado rescatar con vida a 6.462 personas.
La mandataria Delcy Rodríguez enfatizó que las brigadas no detendrán los operativos en las áreas de desastre: «No hemos cerrado la fase de búsqueda y rescate; donde sepamos que hay gente viva, sigue la etapa de búsqueda y rescate, no vamos a descansar», puntualizó de forma categórica ante los medios de comunicación.
