A través del Decreto 717/2026 publicado en el Boletín Oficial, el presidente Javier Milei autorizó el ingreso de tropas, medios navales y personal de la Marina de la República Federativa del Brasil a territorio argentino.
La disposición busca concretar el adiestramiento combinado «Fraterno XXXIX», que se llevará a cabo entre el 10 y el 24 de agosto en las bases navales de Puerto Belgrano y Mar del Plata, así como en las aguas jurisdiccionales del país.
La resolución oficial se formalizó en un contexto de elevada tensión política entre Buenos Aires y Brasilia, tras la decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de retirar a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, y solicitar el retorno del representante argentino en Brasil, Daniel Raimondi. El deterioro del vínculo diplomático se intensificó luego de recurrentes declaraciones del mandatario argentino hacia su par brasileño, a quien calificó de «ladrón» y «corrupto», incluyendo su reciente participación en San Pablo durante el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
Interoperabilidad naval en el Atlántico Sur y firma ministerial
El decreto lleva la firma del presidente Javier Milei junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los ministros Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), Carlos Presti (Defensa), Luis Caputo (Economía), Juan Bautista Mahiques (Justicia), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Mario Lugones (Salud), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado).
En los fundamentos de la medida se remarca que las ejercitaciones del operativo «Fraterno» se efectúan de manera continuada desde 1978 con el fin de incrementar «el adiestramiento combinado y la interoperabilidad en operaciones navales, aeronavales y anfibias de la Armada Argentina y de la Marina de la República Federativa del Brasil, permitiendo estandarizar y simplificar los procesos de planeamiento y conducción».
Asimismo, la normativa subraya que la presencia nacional en la maniobra señala el «compromiso con la seguridad internacional y la estabilidad regional, reforzando su posición como socio estratégico en el continente americano». A su vez, resalta que las tareas permiten «consolidar la presencia de la Armada Argentina en el ámbito regional y particularmente en el Atlántico Sur, espacio de importancia estratégica para el país, posibilitando el adiestramiento de las unidades de la flota de mar en guerra antisubmarina».
El Poder Ejecutivo advirtió además en el texto que «la no participación en el mencionado ejercicio afectaría significativamente al adiestramiento naval en operaciones combinadas con la Marina de la República Federativa del Brasil, en particular respecto de actividades de elevada complejidad operacional táctica».
Cancillería mantendrá abiertas las vías de comunicación con Brasilia
Pese a la crisis institucional tras la salida temporal de los representantes diplomáticos de ambos países, el canciller Pablo Quirno confirmó en declaraciones a la prensa que las relaciones institucionales y los flujos comerciales continuarán bajo los canales habituales.
«Vamos a mantener todos los canales de diálogo abiertos. Tenemos un montón de temas en común, temas de seguridad, tenemos acuerdos sobre seguridad nuclear. Todo eso se mantiene sin problemas. La parte comercial también», afirmó Quirno.
De este modo, el Gobierno ratifica la ejecución de los protocolos de cooperación militar conjunta en el Atlántico Sur, priorizando las operaciones de defensa multilateral por encima de los contrapuntos políticos entre ambas administraciones.
