El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, expresó su profundo pesar por el fallecimiento del intendente de Gaiman, Darío James, a quien recordó como una persona honesta, auténtica y profundamente comprometida con su pueblo y su familia.
Durante las honras fúnebres, el mandatario provincial destacó el acompañamiento de toda la comunidad e hizo hincapié en que la huella del jefe comunal trasciende el plano puramente institucional.
“Hoy está todo Gaiman despidiendo a un amigo, a un gran padre, un gran hijo, un gran vecino. Más allá de su figura como intendente, era una persona reconocida por ser buena persona y creo que ese es el legado más importante que puede dejar cualquiera”, expresó Torres.
El gobernador relató además los detalles de la última conversación que mantuvo con James antes de que este fuera ingresado a quirófano en la ciudad de Buenos Aires, resaltando su fortaleza y la centralidad de su entorno familiar: “Me dijo que estaba por entrar a la operación y que, si cualquier cosa pasaba, quería que acompañemos a la familia. Sus hijas eran el mundo para él y tenía las preocupaciones que tiene una buena persona”.
“Darío era auténtico y defendía lo que creía”
Al caracterizar la personalidad y el estilo de gestión del dirigente, el jefe del Ejecutivo chubutense ponderó su franqueza y la vehemencia para llevar adelante los proyectos de la localidad. “Darío era auténtico. Se enojaba mucho, pero siempre con convicción. Defendía lo que creía, era bastante terco a veces, pero para bien. Se ponía algo en la cabeza y le daba para adelante”, sostuvo.
Torres remarcó que ese rasgo generó el respeto de los vecinos y resaltó la entereza de las hijas del intendente durante la despedida: “Lo importante es cómo se lo reconoce: como intendente, como familiar, como amigo. Eso es lo que más vale. Hoy todo el afecto que le está brindando la gente es la muestra de eso. Hay que recordarlo así, con esa emoción y con ese orgullo”.
Un vínculo personal y una visión enfocada en la gestión local
El gobernador repasó el vínculo que los unía desde antes de asumir sus respectivas funciones públicas y reveló que, en sus inicios, James era reacio a competir por la intendencia. “Él no quería ser intendente, no quería ser candidato porque siempre fue un poco distinto entre los intendentes. Quería dedicarle tiempo a su familia”, explicó Torres, agregando que luego volcó su vocación al servicio de la localidad: “Lo hizo defendiendo lo que él creía, con honestidad y honradez. Creo que eso es lo que todos tenemos que tomar de Darío”.
Asimismo, diferenció la conducta de James respecto de las disputas partidarias tradicionales: “Cuando iba a verme al despacho hablaba de su pueblo, de lo que necesitaba y de las gestiones. Nunca iba a hablar mal de alguien o de cuestiones políticas; siempre iba a gestionar para Gaiman”.
El legado institucional y la identidad cultural de Gaiman
Entre los logros de gestión, Torres ponderó la concreción del pavimento en el barrio Docente, un proyecto de infraestructura que el intendente impulsó durante años. También remarcó su permanente labor por reivindicar las raíces e identidad de la colonia galesa. “Para él era importante reivindicar a sus pioneros. Siempre hablaba de la cultura del trabajo, del esfuerzo y de que nadie te regala nada. Quedó demostrado no solamente en una gran gestión, sino en una gran persona, que es lo más importante”, afirmó.
Respecto de la sucesión institucional y la continuidad del gobierno local, el mandatario indicó que los pasos a seguir se analizarán junto con los equipos legales. “Vamos a ver con el secretario electoral cómo rige la Carta Orgánica de Gaiman, que es nueva, y en base a eso determinar cuál es la norma que tenemos que seguir, si hay que llamar a elecciones o no”, puntualizó Torres, concluyendo que la prioridad del momento se enfoca en el acompañamiento a la familia de James y a la comunidad gaimense.
