Un estudio de la Universidad Austral revela una caída en el rendimiento cognitivo y las habilidades verbales de los estudiantes argentinos.
Un relevamiento elaborado por el Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad junto a la Escuela de Educación de la Universidad Austral analizó la evolución del desempeño cognitivo en el país entre 2013 y 2023, exponiendo un retroceso generalizado en las capacidades intelectuales y lingüísticas de los alumnos.
Los datos centrales del informe
La investigación comparó a distintas cohortes evaluadas a lo largo de una década. Los resultados determinaron que el coeficiente intelectual (CI) total se redujo en 3,6 puntos, mientras que las habilidades verbales sufrieron una caída del 8,4%.
Cecilia Adrogué, investigadora de la institución y una de las autoras del trabajo, analizó los hallazgos en Infobae en Vivo al Mediodía, donde advirtió sobre la gravedad del diagnóstico:
“No es solo que no están aprendiendo, también hay un tema de capacidades cognitivas”.
La especialista remarcó que el retroceso no se limitó a los sectores de mayor vulnerabilidad social, sino que también se evidenció en estudiantes de escuelas privadas pertenecientes a buenos niveles socioeconómicos. Dentro de las áreas evaluadas, el mayor impacto se registró en el lenguaje: las competencias vinculadas a la comprensión de textos y la decodificación de significados —que demandan un importante esfuerzo mental— mostraron las mermas más pronunciadas.
Factores asociados y el desafío de la atención
Si bien el estudio no atribuye el fenómeno a una causa única, los autores sugieren indagar en los cambios contextuales, ambientales y en los hábitos de consumo digital. Adrogué señaló a título personal que la atención y la hiperconectividad representan un reto mayúsculo para los sistemas educativos actuales:
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“Estar en un aula una hora para alguien que está acostumbrado a consumir contenido de 30 segundos, que va a definir si le interesa o no en los primeros tres segundos, es un montón”, graficó.
Asimismo, al vincular estos datos con las recientes evaluaciones internacionales como las pruebas PISA y los indicadores locales de las pruebas Aprender —donde se observaron leves mejoras en primaria asociadas a planes de alfabetización—, la experta enfatizó la necesidad de revisar los modelos pedagógicos vigentes y articular estrategias conjuntas entre escuelas y familias frente a un entorno marcado por la aceleración y la dispersión digital.
