El temporal de lluvia que afectó a Comodoro Rivadavia el domingo 20 de septiembre dejó un acumulado de 39 milímetros de agua precipitada, una familia autoevacuada, entregas masivas de nylon y un intenso despliegue operativo.
Pese al volumen de agua registrado bajo alerta naranja, las autoridades municipales informaron que el sistema pluvial respondió de manera satisfactoria, aunque enfrentó bloqueos constantes provocados por la acumulación de residuos domiciliarios en la vía pública.
El director de Defensa Civil, Sebastián Barrionuevo, realizó un balance del operativo articulado entre las distintas áreas del Municipio. El funcionario detalló que los equipos de trabajo intervinieron de forma permanente en sectores estratégicos para asegurar el drenaje del agua y responder a las demandas de los vecinos.

Basura domiciliaria: el principal obstáculo en los desagües
A pesar de los trabajos de limpieza preventiva ejecutados antes de las precipitaciones, el arrastre de desechos hacia las bocas de tormenta obligó a realizar tareas repetidas de desobstrucción manual con palas y ganchos.
Barrionuevo remarcó las dificultades operativas generadas por los residuos:
«En ese día estuvimos trabajando ayer todos igual al mismo tiempo, coordinadamente. Tuvimos algunos inconvenientes dado que, a pesar de que se habían hecho limpiezas preventivas, nos encontramos con mucha presencia de basura de origen domiciliario que a medida que iba circulando el agua iba volviendo a taponear algunas cañerías. Estuvieron trabajando con palas, con ganchos, sacando basura. Parecía que no se iba a terminar más el tema, pero bueno, paulatinamente, a pesar de que hubo algunos, se estuvieron destapando. Y no cayó de forma tan brusca el agua, también eso nos ayudó un montón. Fue constante, pero todos los pluviales medianamente funcionaron bien».
El funcionario subrayó que el sector de la calle Roca requirió revisiones continuas debido a la reacumulación de plásticos y restos urbanos:
«Constantemente se tenía que destapar, o sea, y seguían recorriendo y se encontraban con otra boca de tormenta tapada u otra vez tapando. Seguían recorriendo, otra vez volvían al pluvial de la Roca y nos encontrábamos otra vez con el mismo problema de que se estaba juntando basura. Así que otra vez la cuadrilla limpiando, o sea, era como una cadena. Y constantemente tenías que estar recorriendo, verificando que no se te tape nada y, si se tapaba, bueno, trabajando para solucionarlo».
Ante esta contingencia, Barrionuevo insistió en la necesidad de la colaboración ciudadana para evitar anegamientos:
«La misma basura iba tapando los mismos pluviales y otra vez las cuadrillas tenían que ir, llegar, destapar, hacer que funcionaran los sumideros, las bocas de tormenta, destapar la cañería. Por eso es que nosotros en general les pedimos a los vecinos que nos ayuden, que colaboren no dejando la basura en la vía pública, no arrojando residuos, esperando que mermen las condiciones climatológicas y luego de eso, bueno, por supuesto, dejar la basura en el cesto correspondiente para que luego Urbana, en este caso, lo retire. Pero no dejar sobre la vereda, no arrojar los papeles a la calle, las botellas ni ninguna cosa de estas, porque eso es básicamente lo que genera estos taponamientos y por supuesto muchísimo trabajo para las cuadrillas en calle».
Asistencia social y entrega de insumos
Durante la jornada del domingo, una familia tomó la decisión preventiva de autoevacuarse e instalarse en la vivienda de un vecino. Ante esta situación, la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia desplegó asistencia social para brindar acompañamiento integral.
Asimismo, la entrega de materiales para la cobertura de techos superó los 100 cortes de nylon, con fuerte demanda en los barrios Loma, Centro, Pietrobelli y Newbery. La distribución se descentralizó mediante el trabajo coordinado con sedes vecinales y la secretaría social.
Respecto al fin de la contingencia, Barrionuevo confirmó el cese anticipado de los avisos meteorológicos extremos:
«Se cortó la alerta anoche a las 12 de la noche, la alerta amarilla que en primera instancia se había extendido hasta hoy a las 6 de la mañana, pero como decimos siempre, el pronóstico va evolucionando, va cambiando y se redujo por suerte».
Pronóstico: cómo continuará el clima en la ciudad
Tras la finalización de la alerta naranja, Aldo Sánchez, pronosticador local del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), explicó en declaraciones al programa Buen Día Comodoro por SETA TV que los registramientos estuvieron dentro de los valores calculados:
«Desde la semana pasada, desde jueves, viernes, ya se había emitido una alerta para nuestra zona por precipitaciones. En principio fue una alerta amarilla, pero luego se elevó el nivel a alerta naranja teniendo en cuenta que se indicaba que podrían caer entre 20 y 40 mm. En definitiva cayeron en nuestra ciudad 39 mm, es decir que estuvo dentro del rango que estaba establecido».
Sobre una eventual vinculación con fenómenos globales, el meteorólogo aclaró:
«Por el momento no lo podemos saber. Para eso se debe hacer un estudio que se denomina de atribución para realizar una relación con el fenómeno; sería descabellado relacionarlo, pero en principio la variabilidad natural del clima juega su rol. De todas maneras, el Servicio Meteorológico en sus informes trimestrales estaba indicando que los meses de septiembre, octubre y noviembre las precipitaciones podrían estar por encima de lo normal y las temperaturas levemente por debajo».
Finalmente, Sánchez anticipó las perspectivas para los próximos días de la semana:
«Durante esta semana vamos a tener todavía algo de inestabilidad, especialmente a partir del día jueves donde se ve que puede haber algunas situaciones de precipitación. No de la intensidad que tuvimos el fin de semana. Hoy (lunes 21 de septiembre) amanecimos con una temperatura de 2.8 °C y la máxima estarías entre 6 y 8 °C. Hacia el día miércoles tendríamos el valor más alto con unos 18 a 20 °C, pero este mes y los próximos estaríamos por debajo de lo normal».
