El caso que involucra al exdiputado Facundo Moyano y a la modelo e influencer Candela Arizaga sumó una derivación judicial e investigativa crucial en las últimas horas.
Tras ser dada de alta del Hospital Pirovano, donde permaneció internada tras ser hallada desorientada en el barrio porteño de Belgrano, se confirmó que el examen toxicológico realizado a la joven arrojó resultado positivo por consumo de cocaína.
En paralelo a los estudios médicos, el abogado de la modelo, Diego Storto, asumió el patrocinio legal de la joven bajo la figura de particular damnificado y cruzó de forma directa las declaraciones de Moyano, quien al retirarse de la dependencia policial había asegurado que la situación ya estaba resuelta.
«Consumieron solo cocaína. El examen toxicológico de Candela así lo arrojó», precisó el letrado en declaraciones televisivas a la señal América. Asimismo, detalló que pasó tres horas con la joven «tratando de reconstruir las dos noches que vivió» ante el estado de shock que atraviesa.
Denuncias sobre el operativo, el allanamiento y la presunta presencia de terceros
El representante legal de Arizaga cuestionó con dureza el accionar de la Justicia y el tiempo transcurrido entre las primeras medidas de prueba y los procedimientos en el departamento del exdiputado.
«No está todo aclarado. El fiscal dispuso un allanamiento a las 10 de la mañana y el operativo en el departamento fue hecho recién a las 16. Antes de eso tenemos registrada a una persona que ingresó a sacar cosas», denunció Storto. En la misma línea, sostuvo que pertenencias de la joven «claramente ya no están en la vivienda», dando a entender que la escena fue alterada antes del ingreso de las fuerzas de seguridad.
Sobre la reconstrucción del hecho, el abogado indicó que la pareja asistió el domingo a la cancha de River Plate y posteriormente se trasladó al departamento de Belgrano. «Comienzan a drogarse los dos. La situación, el consumo, se les fue de las manos», relató. Según el testimonio recabado por la defensa, cuando se quedaron sin sustancias recurrieron a un presunto proveedor: «Llamaron a este Pinocho para que les trajera más cocaína».
Estado de shock, la huida a la calle y el encuadre legal
Respecto al momento en que la modelo fue registrada por las cámaras de seguridad en la vía pública, el letrado sostuvo que su clienta buscó escapar del lugar al sentirse vulnerada.
«Ella me dijo que sintió miedo, que quiso irse y que escapó por la situación que estaba viviendo dentro del departamento. Tiene aún un relato muy difuso de lo que pasó; está en shock», afirmó Storto, agregando que «fue una de las veces que más me costó conectar con una persona». Sobre las lesiones, aclaró que la joven no presenta golpes en el cuerpo, aunque sí marcas en la planta de los pies por haber corrido descalza por la zona de Barrancas de Belgrano.
En relación con el contexto personal de la joven de 23 años, el abogado remarcó un dato central para la estrategia de la querella: «Candela no consumía drogas hasta que empezó la relación con este chico, que fue en enero de este año», e indicó que la modelo manifestó haber vivido una experiencia que «no quiere vivir nunca más».
Finalmente, Storto descartó que el hecho deba encuadrarse únicamente como un consumo de común acuerdo y dejó la puerta abierta a figuras penales más graves: «No va por ahí la figura». Según concluyó, deberá ser la Justicia la que determine si existió violencia psicológica o bien un cuadro de privación ilegítima de la libertad durante el desarrollo de los acontecimientos.
