El Gobierno busca una tregua con los gobernadores hasta diciembre para aprobar cinco leyes clave.
La Casa Rosada solicitó a sus legisladores bajar el nivel de confrontación con los mandatarios provinciales dialoguistas con el objetivo de concentrarse en la sanción de cinco proyectos prioritarios en el Congreso. No obstante, la estrategia del oficialismo mantiene el foco electoral de cara a 2027 y contempla competir en varios distritos.
Una tregua parlamentaria con fecha de vencimiento
Frente a la necesidad de asegurar avales en Diputados y el Senado, el Ejecutivo nacional impulsó una “paz transitoria” con los gobernadores hasta el mes de diciembre. La directiva bajada desde la conducción de La Libertad Avanza (LLA) —con Karina Milei a la cabeza— apunta a evitar insultos y reducir los choques políticos con los mandatarios aliados, separando temporalmente la agenda legislativa del armado territorial para el próximo año.
Sin embargo, en la Casa Rosada aclaran que esta tregua no significa resignar la presencia electoral de la fuerza: LLA prevé competir en distintos distritos e incluso analiza esquemas de colectoras para separar el respaldo a la candidatura presidencial de Javier Milei de las disputas por las gobernaciones y legislaturas locales.
Las cinco prioridades legislativas del Ejecutivo
Para este tramo del año, el Gobierno definió un núcleo de cinco iniciativas consideradas centrales y sobre las cuales pondrá toda su energía negociadora:
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Presupuesto 2027: El principal instrumento de discusión, que contempla una proyección de superávit primario del 1,5% del PBI y sobre el cual el oficialismo admite que deberá negociar partidas con los gobernadores (incluyendo fondos universitarios, discapacidad e infraestructura).
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Ley de Defensa de la Soberanía Nacional por Malvinas.
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El super-RIGI.
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La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
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La suspensión de las PASO nacionales para 2027.
Negociaciones abiertas y reordenamiento interno
La búsqueda de consensos también responde a la necesidad de emprolijar la coordinación interna tras algunos cortocircuitos recientes —como las modificaciones en materia de discapacidad dentro del proyecto de Presupuesto que generaron cruces públicos con Patricia Bullrich—. En paralelo, funcionarios como Diego Santilli continúan aceitando los vínculos con mandatarios como Raúl Jalil, Juan Pablo Valdés, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir y Gustavo Melella.
Con los puentes tendidos al menos hasta fin de año, el Gobierno aspira a blindar sus proyectos prioritarios en el Parlamento mientras define los nombres y las alianzas con los que competirá en las provincias en el próximo proceso electoral.
