Emanuel Coliñir exigió que la Legislatura evalúe el contrato del nuevo bono y advirtió sobre la acumulación de vencimientos de deuda.
El diputado provincial Emanuel Coliñir (Arriba Chubut) advirtió sobre la compleja situación financiera que afrontará la provincia ante la superposición de compromisos en moneda extranjera. El legislador reclamó que la comisión legislativa encargada de controlar el endeudamiento acceda de manera urgente al contrato del nuevo bono internacional por US$650 millones.
La acumulación de obligaciones: BOCADE, TIDECH y el nuevo bono
Durante una entrevista con Actualidad 2.0, Coliñir señaló que la discusión sobre la deuda provincial no se agota en la última emisión, sino que convive con un esquema de vencimientos cruzados debido a la baja adhesión —alrededor del 27%— que tuvo el canje del BOCADE.
Esta situación generó un escenario donde los compromisos se acumulan en cortos períodos:
-
Convivencia de bonos: Tras el canje parcial, una gran parte del BOCADE original sigue vigente, por lo que a sus cuotas trimestrales se le suman los intereses del nuevo bono internacional.
-
El impacto práctico: Como ejemplo, en el mes de julio la provincia debió desembolsar cerca de US$37 millones (combinando US$15,3 millones de intereses trimestrales del nuevo título), superando los US$30 millones que hubiera costado el vencimiento tradicional sin la reestructuración.
-
La tercera pieza (TIDECH): A este esquema se le suma el título colocado en la última etapa de la gestión de Mariano Arcioni, con pagos trimestrales estimados en torno a los US$27 millones para 2026 y US$30,6 millones para 2027, los cuales se debitan al mes siguiente de los vencimientos del BOCADE y del nuevo bono.
Alarma por el calendario entre 2026 y 2027
El diputado opositor advirtió que la mayor presión financiera se concentrará entre fines de 2026 y comienzos de 2027. Como muestra, graficó el panorama posterior al pago de aguinaldos de diciembre de 2026: en enero de 2027 se acumularán los vencimientos del BOCADE y los intereses del nuevo bono (unos US$7,6 millones). Una secuencia similar se repetirá en los trimestres sucesivos (abril-mayo, julio-agosto y octubre-noviembre).
Ante este escenario, Coliñir remarcó que la comisión de seguimiento legislativa —cuyos integrantes ya fueron solicitados por Presidencia a los distintos bloques— deberá ponerse en marcha rápidamente para acceder a la documentación oficial y evaluar los términos reales de la operación financiera, además de revisar las comisiones pagadas durante la colocación de la nueva deuda.
