En una contundente conferencia de prensa, el Gobierno nacional anunció una dura embestida contra las empresas e individuos que vulneren la soberanía de la Argentina en el Atlántico Sur.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, confirmó que la gestión encabezada por el presidente Javier Milei ampliará la acción judicial presentada en días recientes para sancionar de forma implacable a compañías y particulares que operen ilegalmente en las Islas Malvinas o en aguas bajo disputa.
Ofensiva legal total contra compañías ilegales y la denuncia por contrabando
La postura de la Casa Rosada busca cerrar el cerco sobre las actividades no autorizadas en el archipiélago. Ravier fue tajante al señalar que se va a ampliar la presentación judicial iniciada la semana pasada para que alcance a otras compañías. «El gobierno nacional continuará utilizando todos los medios que tenga a su disposición para sancionar e impedir que empresas o particulares desarrollen actividades que vulneren los derechos y la soberanía de la Argentina sobre las islas», aseveró el funcionario.
Esta medida se suma a la reciente acción de los abogados José Lucas Magioncalda y Juan Martín Fazio, integrantes de la organización Reset Republicano, quienes denunciaron ante la Justicia Federal en lo Penal Económico a empresas pesqueras internacionales por el delito de «contrabando pesquero», al operar dentro del mar argentino valiéndose de licencias ilegítimas otorgadas por Gran Bretaña. La estrategia oficial se alinea con las palabras vertidas por Javier Milei en cadena nacional el pasado 3 de septiembre, cuando garantizó el uso de todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales del Estado para disuadir cualquier violación a la territorialidad argentina.
La megabase naval en Tierra del Fuego: F-16, vigilancia y resguardo de Vaca Muerta
En paralelo a la batalla judicial, el vocero brindó detalles estratégicos sobre el avance de la construcción de la nueva base naval en Tierra del Fuego. La instalación militar servirá como un punto logístico neurálgico para la proyección argentina hacia el Atlántico Sur, la Antártida y el control efectivo de los recursos marítimos nacionales.
La base contará con equipamiento de última generación y un esquema de desarrollo regional sin antecedentes:
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Protección táctica y aérea: Dispondrá de un avión de patrulla marítima P-3 Orion y la flota de cazas F-16 para garantizar la seguridad naval y del espacio aéreo.
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Apoyo antártico: Funcionará como sostén clave para el despliegue y abastecimiento de las misiones científicas y militares en el continente blanco.
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Desarrollo comercial e infraestructura: Contará con muelles civiles y comerciales que resolverán las históricas demoras de amarra que sufren los buques por falta de capacidad operativa.
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Protección de recursos estratégicos: La instalación desempeñará un papel defensivo fundamental en el resguardo del polo energético de Vaca Muerta y los activos clave del sur patagónico.
