El sector acumula un retroceso del 5,3% en los primeros nueve meses de 2026. Según ADIMRA, el uso de las instalaciones se ubicó en apenas 40,2%, la cifra más baja para este mes en la última década.
El sector metalúrgico argentino continúa sin mostrar señales firmes de recuperación. De acuerdo con el último informe elaborado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad registró en septiembre una caída interanual del 3,3%, mientras que el acumulado de los primeros nueve meses del año reflejó una contracción del 5,3%.
A pesar de que la medición mensual mostró un leve repunto intermensual del 2,5% en comparación con agosto, la mejora resultó insuficiente para revertir la tendencia negativa frente al mismo período de 2025. El indicador más crítico del relevamiento fue la utilización de la capacidad instalada, que se hundió hasta el 40,2%, marcando su registro más bajo para un mes de septiembre desde 2016.
Las causas del parate, en palabras del titular de ADIMRA
El presidente de la entidad industrial, Elio Del Re, analizó el complejo panorama del sector y relacionó el enfriamiento de las fábricas con el contexto macroeconómico y la falta de tracción de la demanda interna.
“La debilidad de la demanda, la postergación de inversiones y la menor contratación de equipos impactan sobre el nivel de producción y dejan una parte importante de la estructura industrial sin actividad”, explicó Del Re.
Los rubros y las provincias más golpeadas por la retracción
La caída de la producción afectó a prácticamente la totalidad de los subsectores metalúrgicos, encabezados por las actividades vinculadas a la fundición y al transporte pesado.
-
Fundición: -8,8%
-
Carrocerías y remolques: -7,6%
-
Bienes de capital: -4,4%
-
Equipamiento médico: -3,3%
-
Maquinaria agrícola: -2,5%
-
Equipos y aparatos eléctricos: -2,3%
-
Otros productos de metal: -1,3%
El impacto territorial también se sintió de manera generalizada en los principales polos industriales del país. La provincia de Entre Ríos encabezo el declive con una contracción del 5,5%, seguida por Córdoba (-4,6%), Buenos Aires (-3,7%), Santa Fe (-2,3%) y Mendoza (-1,1%).
Impacto en el empleo y pedido de proveedores locales
La parálisis de las plantas fabriles comenzó a impactar de forma directa en el mercado de trabajo: el empleo formal en el sector metalúrgico experimentó una caída interanual del 1,9%. Asimismo, las expectativas a corto plazo son desfavorables, ya que el 45,2% de los empresarios pyme consultados no proyecta incrementos en sus niveles de producción durante el próximo trimestre.
Ante este escenario, desde ADIMRA reclamaron políticas de desarrollo que vinculen las grandes inversiones proyectadas en sectores clave con la industria nacional. La dirigencia empresarial enfatizó la necesidad imperiosa de que proyectos en materia energética y minera generen oportunidades concretas para los proveedores industriales locales, a fin de preservar el entramado productivo y sostener los puestos de trabajo calificados en todo el país.
