Una extraordinaria noticia económica sacude de manera positiva el panorama energético nacional tras la confirmación oficial de un megaproyecto de envergadura global en la provincia de Neuquén.
Con la mirada puesta en consolidar al país como potencia exportadora hidrocarburífera, la administración nacional dio luz verde a un desembolso multimillonario que transformará la matriz productiva de la Patagonia, generando miles de puestos de trabajo y un flujo constante de divisas sin precedentes.
Explotación no convencional en el «Hub Norte» y obras de infraestructura
El Gobierno oficializó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto Bajo del Choique-La Invernada, perteneciente a la unión transitoria conformada por Pluspetrol y la empresa estatal neuquina Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), con una inversión total de US$ 12.240 millones en Vaca Muerta. La medida fue formalizada mediante la Resolución 1808/2026 publicada en el Boletín Oficial, tras el anuncio formulado en el Argentina Week de París. La iniciativa abarca 400 kilómetros cuadrados en el denominado «Hub Norte» y proyecta generar exportaciones anuales por US$ 2.300 millones, además de crear más de 2.300 empleos.
El plan aprobado contempla la perforación de 620 pozos horizontales con ramas laterales promedio de 3.300 metros, agrupados en locaciones de 6 sondeos. Asimismo, para el tratamiento y transporte de hidrocarburos, se levantarán cuatro plantas de producción temprana con capacidad conjunta para procesar 100.000 barriles diarios de crudo y 12 millones de m³/día de gas natural. La infraestructura se completará con un oleoducto de 45 kilómetros hacia la terminal Auca Mahuida, un gasoducto de evacuación de 20 km hasta la Estación de Medición 2, acueductos, pozos sumideros para reinyección de agua, tendido eléctrico y campamentos.
Fases de desarrollo, beneficios fiscales y fuerte perfil exportador
La inversión se estructurará en dos etapas principales: la primera fase (2025-2037) demandará US$ 4.175 millones para desarrollar la zona sur del área y perforar 206 pozos horizontales; mientras que la segunda etapa (2026-2041) destinará US$ 8.065 millones a la zona norte y a la perforación de 414 pozos adicionales. Las firmas asumieron el compromiso de ejecutar un desembolso inicial en activos computables de US$ 1.527 millones en los primeros dos años (US$ 635 millones el primero y US$ 892 millones el segundo), teniendo como límite formal para acreditar el monto mínimo requerido de inversión el 30 de abril de 2029.
Las empresas operadoras estimaron que el proyecto exportará el 92% de su producción total, buscando posicionar a la Argentina como un proveedor internacional clave a largo plazo. Luego de superar los correspondientes análisis técnicos de la Secretaría de Energía, el Banco Central (BCRA) y la Procuración del Tesoro, la iniciativa obtuvo el aval formal para acceder a los beneficios aduaneros, tributarios y cambiarios garantizados por la Ley 27.742.
