El Gobierno nacional admitió este lunes que analiza su posición oficial respecto al Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (C24), luego de que la administración de Donald Trump propusiera la disolución de dicho organismo.
La definición, que impacta directamente de forma estratégica en el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, fue confirmada por el vocero presidencial, Adrián Ravier.
Durante su habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada, el portavoz señaló que el canciller Pablo Quirno y el equipo diplomático evalúan los pasos a seguir tras las críticas enviadas por Washington, donde se calificó el funcionamiento de la comisión como un «despilfarro de recursos».
«Bueno, esto está bajo análisis hoy como para tomar una decisión final. No puedo hacerlo yo. Es algo que hablará seguramente el canciller Pablo Quirno, pero está en análisis», expresó el vocero.
Posibles cambios en la Ley de Soberanía Nacional
La postura de la Casa Blanca expone tensiones inéditas en la agenda bilateral con Estados Unidos, un aliado estratégico de la gestión de Javier Milei. En paralelo a la revisión sobre la comisión de la ONU, en la Cámara de Diputados se trabó el dictamen del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, el cual busca aplicar sanciones estrictas a empresas que exploten recursos no autorizados en el archipiélago atlántico.
Frente a las versiones sobre supuestas inquietudes planteadas por corporaciones y diplomáticos estadounidenses, Ravier no descartó que el proyecto sufra modificaciones durante su tratamiento parlamentario.
«Todo proyecto de ley que ingresa es debatido, es dialogado. Eventualmente, puede tener o no modificaciones. Este proyecto hoy se está discutiendo. Si va a tener modificaciones, hoy no lo puedo adelantar», puntualizó el funcionario.
El C24 fue creado por la ONU en 1961 y mantiene en su agenda 17 casos de territorios no autónomos, constituyendo históricamente uno de los principales foros internacionales donde la República Argentina exige al Reino Unido el reinicio de las negociaciones bilaterales por la soberanía.
