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El Presidente, a través de un mensaje grabado, será parte de la sesión de apertura oficial de la Naciones Unidas. Está estipulada su intervención para las 12.30.

El presidente Alberto Fernández participará este jueves, a través de un mensaje grabado, de la sesión de apertura oficial de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios 2021, informaron fuentes del Gobierno.

Su intervención será a las 12.30, dijeron los voceros de la Casa Rosada.

Al momento de anunciar la cumbre sobre Sistemas Alimentarios, la ONU había indicado que se convocaba como «parte de la Década de Acción para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de aquí a 2030».

«La Cumbre pondrá en marcha medidas nuevas y audaces para avanzar en el logro de los 17 ODS, cada uno de los cuales depende hasta cierto punto de sistemas alimentarios más saludables, sostenibles y equitativos», sostuvo la ONU.

En esa ocasión mencionó los siguientes objetivos:

-«Generar medidas importantes y avances cuantificables en la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La Cumbre logrará dar con soluciones y líderes, y hará un provechoso llamamiento a la acción en todos los niveles del sistema alimentario, entre ellos los gobiernos nacionales y locales, las empresas y los ciudadanos.

-«Concienciar e impulsar el debate público acerca de cómo la reforma de nuestros sistemas alimentarios puede ayudarnos a todos a lograr los ODS mediante la aplicación de reformas que son buenas para las personas y el planeta.

-«Elaborar principios que orienten a los gobiernos y otros interesados que deseen aprovechar sus sistemas alimentarios para apoyar los ODS. Estos principios establecerán una visión optimista y alentadora en la que los sistemas alimentarios desempeñarán un papel central en la construcción de un mundo más justo y sostenible.

-«Crear un sistema de seguimiento y examen para garantizar que los resultados de la Cumbre sigan impulsando nuevas medidas y progresos. Este sistema permitirá el intercambio de experiencias, lecciones y conocimientos; también medirá y analizará las repercusiones de la Cumbre».

«La Asamblea General de Naciones Unidas no es el marco apropiado para ello», dijo Maas, quien aclaró que considera que «hay que hablar con los talibanes. Para ello hay numerosos canales que se han creado en estas últimas semanas», según informó la agencia de noticias AFP.

El Gobierno designado por los talibanes tras su llegada al poder solicitó formalmente a la ONU dirigirse en nombre del Emirato Islámico de Afganistán, el nuevo nombre del país, ante la Asamblea General que concluirá el próximo lunes.

El embajador del Gobierno depuesto, todavía acreditado ante la organización multilateral, también quiere representar a su país y es poco probable que la ONU dirima esta disputa antes del final de los debates y permita que el emisario de los talibanes tome la palabra en la prestigiosa tribuna, según señalaron varias fuentes concordantes.

La mayoría de los países no reconoció aún al Gobierno talibán y exige que antes cumpla varias condiciones, como el respeto de los derechos de las mujeres y su compromiso de permitir que se vayan del país las personas que quieran.

«Lo que importa son los hechos concretos y no solo palabras: sobre derechos humanos, en particular los derechos de la mujer, un Gobierno inclusivo y un distanciamiento claro de los grupos terroristas», insistió Maas.

«La comunicación con los talibanes y el Gobierno afgano dependerá de ello», agregó, recordando las deudas que la milicia arrastra en sus compromisos internacionales vinculados a la defensa y participación de minorías.

La semana pasada la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, denunció que las promesas del nuevo régimen talibán de respetar los derechos humanos de las mujeres y amnistiar a personas relacionadas con el anterior Gobierno están siendo incumplidas.

En su informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación en Afganistán tras el relevo de poder, la alta comisionada aseguró que en menos de un mes de control talibán «las mujeres han sido progresivamente excluidas del espacio público».

Las niñas mayores de 12 años tienen prohibido asistir a la escuela en muchos lugares del país, y numerosos departamentos de protección de la mujer en el país fueron desmantelados, mientras su personal era amenazado, denunció la expresidenta chilena.

«Asociaciones de mujeres de la sociedad civil han sido acusadas de obscenas, o de extender ideas contra el islam en sus comunidades», destacó la responsable de derechos humanos de la ONU, quien también subrayó que en algunas áreas ya se prohíbe a las mujeres que acudan a zonas públicas sin un acompañante masculino.

Fuente: El Chubut

El régimen, que tomó el poder en Afganistán hace un mes, presentó a su nuevo embajador ante el organismo.

Poco más de un mes después de tomar el poder en Afganistán, los talibanes pidieron intervenir en las actuales reuniones de la Asamblea General de la ONU, que se desarrollan en Nueva York entre este martes y el próximo lunes, según confirmó un portavoz de la organización.

El pedido está contenido en una carta remitida a la Secretaría General de la organización por el ministro de Exteriores talibán, Amir Khan Muttaqi, en la que también se notifica el nombramiento de un nuevo representante ante Naciones Unidas, en reemplazo del actual, elegido por el anterior Ejecutivo depuesto.

La solicitud, sin embargo, no garantiza que los talibanes puedan dirigirse a los líderes internacionales, pues corresponde a un comité de la Asamblea pronunciarse sobre quién debe intervenir en nombre de Afganistán. Y esta decisión, en principio, no se tomará antes de que termine esta asamblea general, el lunes.

Antes de esta carta, la ONU había recibido otra del actual embajador afgano, Ghulam Isaczai, quien se presentó como el líder de la delegación del país en las reuniones de alto nivel de estos días.

Según el portavoz de Naciones Unidas Farhan Haq, ambas cartas fueron remitidas al comité de credenciales de la Asamblea General, un órgano formado por nueve países -entre ellos Estados Unidos, China y Rusia- y que es el encargado de dirimir este tipo de conflictos, para lo que habitualmente opera buscando el consenso.

La decisión, en veremos

Aunque nada se lo impide, no está previsto que el comité se reúna antes de que terminen los actuales debates en la Asamblea, según varias fuentes diplomáticas, lo que jugaría en contra del plan de los talibanes.

Afganistán es uno de los asuntos que están centrando los discursos de los jefes de Estado y de gobierno de todo el mundo y una posible participación de los talibanes supondría un paso importante para su entrada en el concierto internacional.

Desde que tomaron el poder en Afganistán, luego de una repentina y veloz ofensiva en medio de la caótica retirada de las tropas de Estados Unidos, los talibanes prometieron ser más abiertos y buscaron el apoyo de la comunidad internacional.

Hace una semana la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, denunció que las promesas del nuevo régimen talibán de respetar los derechos humanos de las mujeres y amnistiar a personas relacionadas con el anterior gobierno, apoyado por Estados Unidos, están siendo incumplidas.

Varios países ya entablaron contactos con los talibanes desde que tomaron el poder, sobre todo para organizar evacuaciones y facilitar ayuda humanitaria a los civiles, pero no hubo por ahora un reconocimiento formal de su autoridad.

Entre los escollos que el grupo insurgente tiene por delante están las sanciones internacionales que pesan sobre muchos de sus cabecillas, incluido el propio responsable de Exteriores que hoy escribió a la Secretaría General.

El Consejo de Seguridad -donde EE.UU. tiene poder de veto- es quien debería decidir sobre un eventual levantamiento de esas sanciones, pero por ahora no ha entrado a discutir en profundidad la cuestión.

Fuente : Clarín

«Estoy aquí para encender el alarma, el mundo debe despertarse. Estamos al borde de un abismo», dijo António Guterres en la apertura. Los jefes de Estado presentes siguen un protocolo estricto, con barbijo obligatorio, distancia sanitaria, un máximo de siete personas por delegación y reducción al mínimo de las reuniones bilaterales.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este martes, al inaugurar la Asamblea General de la organización, que el mundo está «al borde de un abismo» por múltiples crisis, y aseguró que, con la pandemia, la humanidad aprobó «la prueba de ciencia» con la aprobación de vacunas antiCovid en tiempo récord, pero se desaprobó «ética» por la creciente desigualdad global.

«Estoy aquí para encender el alarma, el mundo debe despertarse. Estamos al borde de un abismo y debemos detenernos», sentenció Guterres y agregó: «Pasamos la prueba de ciencia, pero sacamos una F en ética».

Con mensajes contradictorios entre Naciones Unidas y la ciudad de Nueva York en torno de la pandemia del coronavirus, la sede del principal organismo multilateral recibió a un centenar de dirigentes en su 76 Asamblea General anual, por primera vez desde 2019, con mayoría de asistencias presenciales.
«Estoy aquí para encender el alarma, el mundo debe despertarse. Estamos al borde de un abismo y debemos detenernos»

ANTÓNIO GUTERRES

El secretario general del organismo, António Guterres, marcó el terreno al señalar que esta nueva reunión -que tendrá la vista puesta en Afganistán y la desigual distribución de vacunas, entre otros temas- lanzará un «grito de alarma» por la situación «muy peligrosa» en la que está el mundo.

«Es necesario restablecer la confianza. La división geoestratégica actualmente en el mundo es un obstáculo», dijo Guterres, y añadió que el planeta está «verdaderamente en una situación muy peligrosa» y se necesita «un grito de alarma para los responsables políticos».
«Pasamos la prueba de ciencia, pero sacamos una F en ética»

ANTÓNIO GUTERRES

El estadounidense Joe Biden, el brasileño Jair Bolsonaro, el turco Recep Tayyip Erdogan, el alemán Frank-Walter Steinmeier, el británico Boris Johnson, el israelí Naftali Bennett, el español Pedro Sánchez, y el venezolano Nicolás Maduro ya anunciaron su presencia.

Sin embargo, estarán ausentes el francés Emmanuel Macron y el mexicano Andrés Manuel López Obrador, entre otros.

La 76ª sesión de la Asamblea General será la primera ocasión en la que los líderes mundiales podrán reencontrarse en persona tras celebrarse su 75º edición en 2020 de forma principalmente virtual por el coronavirus.

Aunque la ONU goza de extraterritorialidad, como su sede está en Nueva York las autoridades locales y hasta de Estados Unidos hicieron un llamado a que cualquier movimiento o presencia de enviados de cualquier parte del mundo a la asamblea en las calles de la ciudad debía respetar los protocolos sanitarios que rigen para restaurantes, pabellones deportivos, cines, museos, centros de convenciones, etc, que exigen certificado de vacunación contra la Covid.

Concretamente, las autoridades locales temen que esta sesión, con sus miles de participantes, pudiera convertirse en un «evento de superpropagación» del coronavirus, dijo la embajadora estadounidense ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, informó la agencia de noticias AFP.

El 9 de septiembre, el Ayuntamiento de la ciudad le escribió al presidente de la Asamblea General, Abdulá Shahid, para informarle que «todas las personas» que entraran en el recinto de la ONU debían demostrar que estaban vacunadas ya que -argumentó- las salas y auditorios de la ONU eran un «centro de convenciones» y, por tanto, un espacio interior.

El martes último, el presidente de la Asamblea General escribió a todos los Estados miembros para decirles que «apoya firmemente» la decisión de Nueva York.

Rusia se indignó y al día siguiente escribió para denunciar una medida «claramente discriminatoria» y señaló que no todas las vacunas están reconocidas por las autoridades sanitarias internacionales y estadounidenses, como sucede con la Sputnik V, que aún no fue aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que será el primero en hablar este lunes aunque se negó a adelantar de qué tratará su discurso para evitar críticas, confirmó su viaje pese a no estar vacunado.

La administración de la ONU dio entonces un paso atrás.

Así, Shahid volvió a escribir el jueves a los Estados miembros para aclarar que el sistema de la llamada «declaración de honor» seguía en vigor.

Será obligatorio el uso de barbijo y la distancia sanitaria, un máximo de siete personas por delegación en el recinto, cuatro en el anfiteatro de la Asamblea General y reducción de las reuniones bilaterales al mínimo.

Por último, se creará un centro de vacunación móvil con el fármaco estadounidense de dosis única Johnson & Johnson.

Rusia y China estarán representados por un miembro gubernamental, lo que es un mensaje para Washington de que «la llegada al poder de Joe Biden tiene escaso impacto en sus posiciones», indicó Richard Gowan, del centro de reflexión International Crisis Group.

Desde enero, los aliados europeos se vieron sorprendidos por la ausencia de cambios notables en la gestión actual con la de Donald Trump, respecto a la política internacional de Washington, sobre todo respecto de China.

La semana pasada, Francia lo comprobó con la firma de una alianza entre Estados Unidos, Australia y Reino Unido que le supuso la pérdida de un millonario acuerdo con Canberra para la construcción de submarinos.

Afganistán, que volvió a manos de los talibanes, estará en el centro de las discusiones, para defender los derechos de la mujer y evitar que el país caiga en una crisis económica y humanitaria.

Lo mismo ocurre con Myanmar, dirigida por una junta militar que la comunidad no reconoció, o Guinea, teatro de un reciente golpe de Estado.

La lucha contra el cambio climático y la pandemia de la Covid-19, en particular el acceso a las vacunas, estarán en el centro de los debates.

«Vamos en la mala dirección en todos los campos. Es totalmente inaceptable que haya países donde el 80% de la población esté vacunada y en otros solo el 2%», denunció la semana pasada Gutierres.

A eso se añade la recuperación económica «muy injusta» que crea «una división entre el Norte y el Sur» que aparece ya en la lucha climática, aseguró.

Está previsto que acuda el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Hosein Amirabdolahian, quien adelantó la posibilidad de que Teherán mantenga reuniones sobre el acuerdo nuclear en paralelo a la Asamblea General, aunque, según indicó el vocero de la cartera, Said Jatibzadeh, en principio no está planeado que se reúna con funcionarios estadounidenses.

Fuente: Télam Digital

La Organización Mundial de la Salud señaló que el país corre el riesgo de agravar su crisis sanitaria con respecto al coronavirus, luego del terremoto que azotó la región el pasado 14 de agosto.

La ONU advirtió sobre el riesgo de agravamiento de la situación sanitaria relativa al coronavirus en Haití, con contagios masivos y variantes más contagiosas que la original, tras el terremoto del 14 de agosto.»

La posible introducción de nuevas variantes más contagiosas y peligrosas que aún no han llegado a la isla es especialmente preocupante durante las semanas y meses posteriores al terremoto, ya que el sistema sanitario del país carece de capacidad para responder a un brote de Covid-19″, admitió en su balance la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU.

Tras el terremoto que asoló la región sur de Haití, llegaron cientos de trabajadores humanitarios, personal médico, socorristas y otros, para ayudar en las tareas de rescate de sobrevivientes, atender a los heridos y coordinar la ayuda. Dos semanas después del temblor de 7,2 en la escala de Richter, muchos hospitales continúan desbordados por la afluencia de pacientes, y al menos 25 infraestructuras sanitarias colapsaron, aumentando la presión en los centros de salud restantes.

En este contexto, solo 3.360 personas completaron su ciclo de vacunación anticovid y 25.717 se inocularon con la primera dosis de Moderna hasta el 26 de agosto, informó la agencia de noticias rusa Sputnik.»Con menos del 1% de los 11 millones de habitantes de Haití vacunados contra la Covid-19, la población sigue corriendo un alto riesgo de transmisión, especialmente si se tiene en cuenta la falta de vacunas adquiridas», señaló la ONU.A mediados de julio el Ministerio de Salud inició la campaña de vacunación con 500.000 dosis donadas por Estados Unidos, a través del mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud, sin embargo enfrenta la reticencia de los ciudadanos que no confían en el fármaco o en las autoridades sanitarias.

Sin mascarillas ni respeto por el distanciamiento físico, con miles de familias hacinadas en refugios improvisados y poco acceso al agua potable, una propagación incontrolada de la enfermedad agudizaría la situación del país azotado por desastres naturales, disturbios políticos y pobreza.

La ONU alentó a tomar en cuenta esta realidad para que la acción humanitaria no tenga consecuencias negativas en las personas a las que pretende ayudar, como ya sucedió en 2010, cuando tras el mortal terremoto fuerzas militares del organismo internacional introdujeron el cólera con un saldo de 10.000 víctimas mortales.

Un informe publicado por expertos de Naciones Unidas advierte que para alrededor de 2030, diez años antes de lo estimado, se puede alcanzar el umbral de +1,5 ºC, lo que supone consecuencias irreversibles como la subida del nivel del mar, olas de calor, inundaciones y otros eventos extremos aumentarán de forma «sin precedentes».

Alrededor de 2030, diez años antes de lo estimado, se puede alcanzar el umbral de +1,5 ºC, con riesgos de desastres «sin precedentes» y con consecuencias «irreversibles» para la humanidad, como la subida del nivel del mar, alertaron este lunes expertos de las Naciones Unidas en un informe.

A menos de tres meses de la cumbre del clima COP26 en Glasgow, Reino Unido, los expertos del IPCC, el organismo de Naciones Unidas que estudia el clima, responsabilizaron al ser humano por estas alteraciones, lo que es «inequívoco», y advirtieron de que no hay otra opción que reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los escenarios posibles

El primer informe de evaluación del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático en siete años, adoptado el viernes por 195 países, analiza cinco escenarios de emisiones, del más optimista al más pesimista.

En todos ellos, la temperatura del planeta alcanzaría el umbral de +1,5 ºC respecto a la era preindustrial alrededor de 2030, diez años antes de lo previsto en la estimación de 2018.

Antes de 2050 se superaría este umbral, e incluso se llegaría a +2 ºC si no se reducen drásticamente las emisiones.

Esto supondría el fracaso del Acuerdo de París, que pretendía limitar el calentamiento por debajo de los +2 ºC, o de +1,5 ºC si fuera posible.

Las inundaciones en China son un fenómeno que se repite cada vez con mayor asiduidad.

El planeta ya ha alcanzado los +1,1 ºC y empieza a constatar sus consecuencias: fuegos que arrasan el oeste de Estados Unidos, Grecia o Turquía, diluvios que inundan Alemania o China, termómetros que rozan los 50 ºC en Canadá.

«Si piensan que esto es grave, recuerden que lo que vemos ahora es solo la primera salva», dice Kristina Dahl, de la organización Unión de Científicos Preocupados (UCS), citada por la agencia AFP.

Algunos impactos del cambio climático son «irreversibles», como la subida del nivel del mar, se indicó.

Incluso limitando el calentamiento a +1,5 ºC, olas de calor, inundaciones y otros eventos extremos aumentarán de forma «sin precedentes» tanto en su magnitud, frecuencia, ubicación o momento del año en que ocurren, advierte el IPCC.

«Este informe debería causar escalofríos a quien lo leyera. Muestra dónde estamos y a dónde vamos con el cambio climático: hacia un hoyo que seguimos cavando», comenta el climatólogo Dave Reay.

«Estabilizar el clima precisará de una reducción fuerte, rápida y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero para alcanzar la neutralidad de carbono», insiste Panmao Zhai, copresidenta del grupo de expertos que elaboró la primera parte de esta evaluación del IPCC.

La segunda parte, prevista para febrero de 2022, mostrará el impacto de estos cambios y cómo la vida en la Tierra se verá irremediablemente transformada en 30 años, incluso menos, según una versión preliminar obtenida por AFP.

La tercera parte abordará las soluciones posibles y se espera para marzo.

«Este informe debe poner fin al carbón y las energías fósiles antes que destruyan nuestro planeta», reclamó el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres.

Ante la necesidad de reducir a la mitad las emisiones antes de 2030 para cumplir con los +1,5 ºC, todos las miradas apuntan a la cumbre de dirigentes mundiales en Glasgow en noviembre.

«No hay tiempo para esperar, ni lugar para excusas», insistió Guterres.

Por ahora, solo la mitad de los gobiernos revisaron sus objetivos iniciales de reducción de emisiones.

Los compromisos adoptados tras el Acuerdo de París de 2015 conducirían a un aumento de +3 ºC. Eso en caso de respetarse, porque el ritmo actual lleva a +4 ºC o +5 ºC.

Un hilo de esperanza

Entre estas sombrías proyecciones, el IPCC aporta un resquicio de esperanza.

En el mejor escenario, el calentamiento podría volver al umbral de +1,5 ºC si se reducen drásticamente las emisiones y se absorbe más CO2 del que se emite.

Pero las técnicas que permiten recuperar a gran escala el CO2 en la atmósfera todavía se están investigando, apunta el IPCC.

El informe indica que algunas consecuencias ya son «irreversibles».

El deshielo de los polos hará que el nivel de los océanos siga aumentando durante «siglos, o milenios».

El mar, que ya ha crecido 20 centímetros desde 1900, todavía podría avanzar medio metro más para 2100 aunque se mantenga el calentamiento a +2 ºC.

«Parece lejano, pero millones de niños ya nacidos todavía vivirán en el siglo XXII», señala Jonathan Bamber, autor del informe.

Por primera vez, el IPCC no descarta la llegada de «puntos de inflexión», eventos irreversibles poco probables pero de dramático impacto, como el deshielo del casquete glaciar de la Antártica o la muerte de la selva del Amazonas.

Esto no es motivo para tirar la toalla, justo lo contrario, porque cada fracción de grado cuenta, dicen científicos y activistas.

«No estamos condenados al fracaso», asegura Friederike Otto, una de las autoras.

«No dejaremos que este informe se quede en un estante (…) Lo llevaremos con nosotros a los tribunales», advierte Kaisa Kosonen, de Greenpeace.

Israel y Palestina intercambiaron este domingo acusaciones en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde la mayoría de las potencias reclamaron un fin inmediato de las hostilidades, aunque el sólido apoyo de Estados Unidos a las tesis israelíes ha impedido hasta ahora un mensaje común y una muestra de unidad.

Tras dos reuniones a puerta cerrada esta semana, el Consejo de Seguridad abordó por primera vez en público la última crisis en Oriente Medio y lo hizo en plena intensificación de la violencia sobre el terreno.

Hoy se celebra el Día Internacional de la Convivencia en Paz en pos de la cooperación internacional y la resolución de los conflictos entre países.

Tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial, la Organización de las Naciones Unidas se creó con fines y principios que buscaban especialmente librar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra. Uno de esos fines es conseguir la cooperación internacional para resolver problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario y promover e incentivar el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales sin distinción de raza, sexo, idioma o religión.

El 20 de noviembre de 1997, la Asamblea General proclamó,  el año 2000 como el «Año Internacional de la Cultura de la Paz». El 10 de noviembre de 1998, proclamó el período comprendido entre los años 2001 y 2010 como el «Decenio Internacional de una Cultura de Paz y No Violencia para los Niños del Mundo».

El 6 de octubre de 1999, la Asamblea General adaptó,  la Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz, que constituye un mandato universal para la comunidad internacional, en particular para el sistema de las Naciones Unidas, en lo que se refiere a la promoción de una cultura de paz y no violencia que beneficie a la humanidad, sobre todo a las generaciones futuras.

Tal declaración se produjo como resultado del preciado concepto, establecido dese hace mucho, —contenido dentro de la Constitución de la UNESCO— de que «puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz». La Asamblea General sigue dando a entender que la paz no solo es la ausencia de conflictos, sino también un proceso participativo, positivo y dinámico donde se fomenta el diálogo y los conflictos se resuelven en una atmósfera de mutuo entendimiento y cooperación.

Queda claro que para cumplir tal aspiración es necesario eliminar la discriminación e intolerancia en todas sus formas, incluyendo las basadas en la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra condición.

Convivir en paz: un proceso necesario para el desarrollo sostenible

La paz no sólo es la ausencia de conflictos. Convivir en paz consiste en aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida. Es un proceso positivo, dinámico y participativo en que se promueva el diálogo y se solucionen los conflictos en un espíritu de entendimiento y cooperación mutuos.

La Asamblea General, reconociendo la necesidad de eliminar todas las formas de discriminación e intolerancia, declaró el 16 de mayo como el Día Internacional de la Convivencia en Paz, enfatizando la importante función de la sociedad civil, incluidos el mundo académico y los grupos de voluntarios, en el fomento del diálogo entre religiones y culturas, y alentando a que se apoyen medidas prácticas que movilicen a la sociedad civil, como la creación de capacidad, oportunidades y marcos de cooperación.

La Declaración del Milenio y su resolución 70/1, de 25 de septiembre de 2015, titulada «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible», establece la importancia de propiciar sociedades pacíficas, justas e inclusivas que estén libres del temor y la violencia. La ONU afirma que no puede haber desarrollo sostenible sin paz, ni paz sin desarrollo sostenible.

Teniendo presente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y especialmente el empeño en preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, la Asamblea General invita a todos los Estados Miembros a que sigan promoviendo la reconciliación, para contribuir a hacer realidad la paz duradera y el desarrollo sostenible trabajando con las comunidades, los dirigentes religiosos y otros agentes competentes, a través de medidas conciliadoras y servicios altruistas, entre otros medios, y alentando el perdón y la compasión entre las personas.

Fuente: Misiones Online

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó este miércoles la disposición a retomar las consultas de los mediadores internacionales para Oriente Medio, el llamado Cuarteto de Madrid, en el contexto de la nueva espiral de tensiones entre Palestina e Israel.

«Estamos dispuestos a reanudar el trabajo del cuarteto y contribuir al diálogo entre las partes del conflicto», dijo Guterres en conferencia de prensa conjunta con el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, en Moscú, informó la agencia de noticias Sputnik.

Los integrantes del cuarteto involucrado en el proceso de paz del conflicto árabe israelí son la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia.

La postura de Estados Unidos

El jefe de la ONU llamó a «lograr una desescalada del conflicto para proteger las vidas de los civiles, que mueren en unas circunstancias absolutamente inaceptables».

En tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU volvió a fracasar este miércoles en un acuerdo sobre el conflicto entre israelíes y palestinos debido a la persistente oposición de Estados Unidos, principal aliado del Estado hebreo, según diplomáticos.

«Estamos dispuestos a reanudar el trabajo del cuarteto y contribuir al diálogo entre las partes del conflicto», dijo Guterres
«Estamos dispuestos a reanudar el trabajo del cuarteto y contribuir al diálogo entre las partes del conflicto», dijo Guterres

El secretario de Estado de EEUU (canciller), Antony Blinken, le manifestó al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, el firme apoyo de Washington a su derecho a defenderse de los ataques con cohetes, dijo el vocero del Departamento de Estado, Ned Price.

«El secretario expresó sus preocupaciones relacionadas al aluvión de ataques con cohetes contra Israel y el firme apoyo de EEUU al derecho de Israel a defenderse», dijo el funcionario sobre la conversación telefónica entre Blinken y Netanyahu.

Una declaración conjunta

Según varias fuentes, la mayoría de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de ONU estaban a favor de adoptar una declaración conjunta destinada a reducir la tensión.

Ese proyecto de declaración reclamaba «a Israel detener las actividades de colonización, demoliciones y expulsiones» de palestinos, «incluyendo Jerusalén Este», entre otras cosas, según el documento al que accedió la AFP.

Las fuertes protestas y disturbios entre judíos y musulmanes, en el marco de una fuerte represión, estallaron anoche en ciudades de Israel de mayoría palestina en coincidencia con la ofensiva israelí contra Hamas en la Franja de Gaza y luego de varios días de violencia en algunos de los lugares más sagrados de Jerusalén, en una seria amenaza para la paz interna israelí.

Jerusalén

La actual ola de violencia, al igual que otras anteriores, incluyendo las dos Intifadas o levantamientos palestinos -de 1987 y 2000- contra la ocupación israelí, se vio alimentada por la disputa en torno a la soberanía de Jerusalén, uno de los asuntos más calientes del largo conflicto.

El fuego cruzado llegó luego de varios días de los peores enfrentamientos en Jerusalén entre palestinos y policías y colonos israelíes desde 2017, justo en coincidencia con el mes sagrado islámico de Ramadán, dedicado al ayuno y la oración.

Más de 1.000 palestinos resultaron heridos desde el viernes pasado en la represión y choques en la Ciudad Vieja de Jerusalén este, la antigua ciudadela amurallada que alberga algunos de los lugares más sagrados del islam, el judaísmo y el cristianismo.

Bombardeos y cohetes cruzados

Israel atacó este miércoles la Franja de Gaza con nuevos bombardeos y milicianos palestinos lanzaron cientos de cohetes más desde la región en el marco de una escalada que dejó más de 60 muertos y que ya es la peor desde una gran ofensiva israelí en 2014.

El movimiento islamista Hamas, que gobierna en Gaza y lanzó cientos de cohetes a territorio israelí esta semana, llamó este martes a iniciar una nueva Intifada.

La policía de Israel decretó un toque de queda nocturno en la ciudad de Lod, a unos 15 kilómetros al sur de Tel Aviv, donde se registraron los peores disturbios.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró un estado de emergencia en la localidad de población mixta judía y musulmana tras una serie de ataques, choques y disturbios registrados en la noche del lunes para el martes.

El presidente israelí, Reuven Rivlin condenó los graves disturbios en Lod y otras ciudades de mayoría palestina y acusó de ellos a una «multitud árabe sedienta de sangre».

Decenas de organizaciones civiles y familiares de víctimas de violencia policial en Estados Unidos pidieron este lunes a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, crear una comisión independiente para investigar abusos de uniformados contra afroestadounidenses, tras el asesinato el año pasado del negro George Floyd a manos de un policía blanco que generó protestas en el país y en todo el mundo, y otras muertes más recientes.

Human Rights Watch (HRW), Amnistía Internacional (AI), la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), son algunas de las 270 ONGs de todo el mundo, así como 171 familiares hicieron el planteo por escrito a la expresidenta chilena, quien debe presentar en junio un informe sobre «racismo sistémico» y violencia policial.

Los firmantes de la carta solicitaron que este informe, que no concierne explícitamente a Estados Unidos, incluya «recomendaciones específicas» para instalar una comisión investigadora internacional sobre el uso de la fuerza por parte de la policía estadounidense, en particular contra la comunidad negra.

«Creemos que un sólido mecanismo internacional de rendición de cuentas fortalecería y complementaría, no socavaría, los esfuerzos» del gobierno estadounidense de Joe Biden para «abordar las desigualdades raciales», señalaron los firmantes, citados por la agencia AFP.

«La policía de Estados Unidos mata a casi 1.000 personas por año», aseguró el texto y destacó que se dirige «directa y desproporcionadamente contra las personas de color».

También pidieron a Bachelet que recomiende a los Estados miembros que adopten planes nacionales contra el racismo y establezcan mecanismos de reparación para los descendientes de esclavos.

El Consejo de Derechos Humanos, un organismo de la ONU con sede en Ginebra, se reunió con urgencia tras la muerte, el 25 de mayo de 2020 de Floyd en Minnesota durante su arresto por policías blancos, un hecho que provocó masivas protestas contra el racismo en todo el mundo.

Entonces, los estados africanos presentaron una resolución pidiendo el establecimiento de una comisión investigadora internacional para arrojar luz sobre el «racismo sistémico» en Estados Unidos.

Pero, bajo la «enorme presión diplomática» del gobierno estadounidense de Donald Trump y sus aliados, el texto se diluyó y terminó pidiéndole a Bachelet un informe sin apuntar específicamente contra Estados Unidos, recordaron los firmantes de la misiva.

«Consideramos que el papel del Consejo en este asunto no debe terminar con la presentación de este informe final», indicaron las organizaciones, que también escribieron a los países miembros africanos para pedirles que «sigan apoyando» sus demandas.