Un espeluznante crimen por celos sacudió a la comunidad comodorense en las últimas horas tras un salvaje ataque en plena vía pública.
La Justicia Penal decretó tres meses de prisión preventiva contra Lucas Aaron Romero, imputado como el único autor del atroz homicidio de Alexandro Ezequiel Alvarado Beltrán, ocurrido en el barrio Don Bosco del Kilómetro 8. Durante la audiencia judicial de control de detención se ventiló la fría reconstrucción del ataque, revelando el dramático desenlace tras una persecución encarnizada.
Persecución sanguinaria y estocada mortal frente a testigos
El hecho de sangre se registró el pasado 15 de octubre de 2026, alrededor de las 19:10 horas, mientras la víctima caminaba junto a una mujer por la calle Código 2401 en dirección a Base Matienzo. En ese trayecto fueron acorralados por Lucas Aaron Romero, expareja de la testigo. A pesar de los intentos de la mujer por frenar la agresión verbal, Romero extrajo una navaja de entre sus prendas e intentó atacar a Alvarado Beltrán. Ni siquiera la llegada de la propia madre del agresor, quien intentó interceder desesperadamente, logró frenar la furia desenfrenada del atacante.

Cuando la víctima intentó escapar a pie para salvar su vida, Romero lo persiguió de forma implacable hasta alcanzarlo a pocos metros. Con intenciones explícitas de matarlo, le propinó una letal herida punzocortante en el hemitórax izquierdo, por debajo de la tetilla, perforándole el corazón de lado a lado antes de darse a la fuga. Alvarado Beltrán logró caminar apenas 50 metros en agonía hasta desplomarse inconsciente en la calle; fue asistido de urgencia y trasladado en estado crítico al Hospital Regional, donde falleció minutos más tarde por la gravedad irreversible de la herida.
Giro judicial: detención declarada ilegal pero el asesino irá a prisión
Este viernes al mediodía se llevó a cabo la audiencia de apertura de investigación y control encabezada por el juez penal Mariano Nicosia, con el fiscal general Ariel Corredera y Silvia Chaura por parte del Ministerio Público Fiscal, mientras que la defensa pública de Romero estuvo a cargo de las abogadas Vanesa Vera y Juliana Fuentes. El cuadro acusatorio encuadró provisoriamente la causa bajo la carátula de «homicidio simple» en calidad de autor.
Pese a que el juez penal declaró la ilegalidad del procedimiento de detención inicial por una presunta mala actuación del personal policial, la contundencia de las pruebas y la existencia de los peligros procesales de fuga y entorpecimiento llevaron al magistrado a autorizar la investigación formal y dictar de inmediato la prisión preventiva de Romero por un término de tres meses, manteniéndolo tras las rejas mientras avanza la causa.
