La Organización de la Copa Argentina puso fin a semanas de intensas especulaciones y confirmó formalmente el calendario para el tramo definitorio del certamen más federal del país.
El esperado choque entre Boca Juniors y Banfield, que determinará al segundo finalista del torneo, se disputará el próximo sábado 14 de noviembre, coincidiendo de lleno con el desarrollo de una nueva fecha FIFA. Aunque resta precisar el horario de inicio y el estadio que albergará la contienda, la reestructuración del fixture obligado por la cargada agenda del equipo de la Ribera modificó los planes originales, los cuales preveían la gran final para el 4 de dicho mes.
Las autoridades evaluaron disputar la llave en los primeros días de octubre, sobre el cierre de ese mismo mes o a principios de noviembre como antesala del Superclásico. Sin embargo, el apretado calendario obligó a postergar las fases finales hacia el cierre del año 2026. En ese contexto, la otra semifinal entre Atlético Tucumán y Platense —equipo que viene de eliminar a Estudiantes de La Plata— quedó fijada para el 28 de noviembre, mientras que el partido por el título se celebrará el 2 de diciembre.
El dilema de la fecha FIFA y el respiro en la Copa Sudamericana
La programación fijada entre el 9 y el 17 de noviembre durante el receso de selecciones plantea un serio dolor de cabeza para el Xeneize, que llega golpeado de cara al armado de su plantel. Tal como le sucedió en los cuartos de final ante Racing —donde avanzó heroicamente gracias al gol agónico de Valencia que completó su hat-trick—, el conjunto de La Boca corre el riesgo de sufrir bajas sensibles por citaciones internacionales, recordando la ausencia que padeció con el arquero colombiano Álvaro Montero en la instancia anterior.
La cara positiva del nuevo esquema para la institución azul y oro radica en que el choque contra el Taladro no se superpondrá con las semifinales de la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama, pautadas para el 13 y 20 de octubre. Tras superar compromisos bisagra como el duelo ante Unión, el club de la Ribera puede planificar el cierre de un 2026 de alta exigencia, buscando meterse en la definición del torneo nacional sin descuidar el frente continental.
