Un nuevo aniversario revive el inolvidable estreno del astro bahiense, quien saltó al parqué estadounidense para enfrentar al rey de la liga y comenzar a forjar una leyenda imborrable.
El Impactante debut ante los Lakers y el robo a una leyenda. El 29 de octubre de 2002 quedó marcado a fuego en las páginas doradas del deporte argentino e internacional. Emanuel Ginóbili hizo su presentación oficial en la NBA vistiendo la camiseta de San Antonio Spurs, en un exigente compromiso ante Los Angeles Lakers, el conjunto que llegaba como flamante campeón vigente. Con apenas 3 minutos y 15 segundos restantes en el primer cuarto, Manu pisó la cancha y rompió el hielo de manera espectacular: en su primer intento de campo encestó un triple perfecto. Aquella noche, el escolta bahiense cerró una planilla de 7 puntos, 4 robos, 3 asistencias y 2 rebotes en la victoria de su equipo por 87-82, destacándose un robo mágico al mismísimo Kobe Bryant para asistir a Speedy Claxton.
Las palabras del propio Ginóbili tras el partido reflejaron su entusiasmo inmediato: “Estoy contento. Jugué un poco más de lo esperado, sobre todo a lo último. Se ganó en la cancha del campeón, así que estoy muy contento. Lo demás es todo secundario”, declaró emocionado al concluir el histórico duelo.
Un legado inmortal de 16 temporadas y 4 anillos de campeón
Ese triunfal debut en la cancha del rey de la liga no fue un hecho aislado, sino la piedra angular de una trayectoria sensacional durante 16 temporadas consecutivas vistiendo de forma ininterrumpida la camiseta de San Antonio Spurs. En ese lapso glorioso, el genio bahiense conquistó cuatro anillos de la NBA (en las ediciones de 2003, 2005, 2007 y 2014), consolidándose como una de las máximas figuras históricas de la franquicia y como una leyenda absoluta del básquetbol mundial.
A más de dos décadas de aquel inolvidable 29 de octubre, el legado de Manu sigue más vivo que nunca en la memoria de los fanáticos y en el corazón de todo el deporte argentino.
