Karina Milei, Diego Santilli y Luis Caputo encabezaron la primera ronda de negocios del régimen de inversiones en la Estación Fluvial. La jornada sirvió como vidriera para conectar a más de 1.200 proveedores locales con megaproyectos mineros, energéticos e industriales, mientras la Casa Rosada refuerza la sintonía política con las provincias.
En un claro despliegue de fuerza política y articulación productiva, el Gobierno nacional encabezó este jueves en la Estación Fluvial de Rosario la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El encuentro reunió a más de 2.500 pymes, contratistas y cámaras empresarias con grandes compañías internacionales, en una jornada que contó con la presencia de 12 gobernadores provinciales y cuatro de los principales referentes del Gabinete nacional.
La apertura institucional estuvo a cargo del jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el gobernador santafesino y anfitrión del evento, Maximiliano Pullaro. La cumbre funcionó como un espacio de vinculación comercial directa, pero también como un gesto de volumen político en medio de las negociaciones parlamentarias por el Presupuesto 2027 y las reformas electorales.
Durante su discurso inaugural, Karina Milei enfatizó el objetivo oficial de traccionar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas a partir de los grandes proyectos de inversión:
“Esta jornada representa exactamente lo que nosotros queremos lograr, acá tienen que ganar todos. Las firmas argentinas tienen la oportunidad de integrarse a grandes cadenas mineras, generar nuevos negocios y crecer y crear más puestos de trabajo”, sostuvo la funcionaria.
Negociaciones en marcha: 2.100 reuniones y 250.000 empleos proyectados
A su turno, el jefe de Gabinete ponderó la respuesta del sector privado y destacó que la integración de valor local ya es una realidad en los proyectos en marcha. Como ejemplo, citó el caso de una operadora minera que trabaja con 413 proveedores nacionales sobre un total de 415:
“Hoy estamos acá con 2.500 proveedores entablando negociaciones, reconstruyendo la matriz productiva y llevando adelante negocios para los argentinos, generación de trabajo, empleo, desarrollo”, remarcó Santilli.
En tanto, el ministro Luis Caputo calificó como “un éxito” la convocatoria y subrayó el alcance federal del evento, destacando la presencia de pymes provenientes de jurisdicciones que no se han adherido formalmente al régimen, como la provincia de Buenos Aires. Según los datos presentados por la cartera de Economía, las inversiones anunciadas bajo el marco del RIGI ya alcanzan los 210.000 millones de dólares, con el 86% de las contrataciones dirigidas a empresas nacionales.
“Buscamos que todos los proyectos RIGI contribuyan al desarrollo de la industria y del interior del país”, señaló Caputo, al tiempo que calculó que el flujo de inversiones generará 250.000 puestos de trabajo formales en todo el país.
Para operativizar los contactos, la jornada incluyó 86 mesas de negocios con 43 grandes firmas del sector minero, industrial y de infraestructura (como Río Tinto, Glencore, Barrick, Newmont y Eramet), coordinando más de 2.100 reuniones B2B entre proveedores y multinacionales.
Un panel federal con peso político
El encuentro en Rosario consolidó la agenda de trabajo que el Ejecutivo nacional viene tejiendo con los mandatarios provinciales. Durante la mañana, el panel sobre «La Minería como vector de desarrollo regional» contó con las exposiciones de Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan) y Claudio Vidal (Santa Cruz), junto al secretario de Minería, Luis Lucero.
Por la tarde, las mesas de trabajo continuaron con la participación de los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). La activa participación de los mandatarios reflejó el alineamiento de las economías regionales con el desarrollo minero y energético.
Esta demostración de sintonía federal se dio pocas horas después de la inauguración de dos plantas de carbonato de litio del proyecto Fénix (Río Tinto) en Catamarca, donde el Presidente había calificado al RIGI como «sinónimo de estabilidad fiscal, aduanera, cambiaria y seguridad jurídica», destacando que solo entre Catamarca y San Juan ya hay diez proyectos aprobados por unos 23.000 millones de dólares.
