A tan solo 232 días de aquel impactante discurso de apertura de sesiones ordinarias en el que el presidente Javier Milei prometió convertir al 2026 en “el año más reformista de la historia”.
La ambiciosa agenda legislativa del oficialismo se encuentra seriamente frenada. A pocas semanas de que concluya el período ordinario del Congreso, en el seno de la Casa Rosada admiten que el plan original quedó totalmente postergado tras el impacto de una serie de imprevistos y sacudidas políticas que paralizaron el debate parlamentario.
Escándalos y reveses judiciales: los “cisnes negros” que frenaron las leyes
Tras haber logrado la aprobación de la reforma laboral durante las sesiones extraordinarias, el Poder Ejecutivo había anunciado el envío de nueve paquetes normativos que incluían diez proyectos clave. Sin embargo, iniciativas de vital importancia como el Presupuesto 2027, la reforma electoral y las modificaciones a la Carta Orgánica del Banco Central permanecen estancadas. Fuentes del oficialismo atribuyen esta parálisis a varios «cisnes negros». Entre ellos se destaca la fuerte polémica y posterior salida del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, un conflicto que consumió tres meses de inactividad por el temor a que la oposición lo destituyera en el recinto.
A este complejo escenario se sumaron los recientes fallos de la Corte Suprema sobre el alcance del DNU 70/2023. Desde el entorno del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, reconocieron que la reactivación de la discusión sobre el decreto obligó a alterar las prioridades y reestructurar de urgencia la estrategia legislativa de La Libertad Avanza.
Estrategia hacia 2027: tensiones internas y un Parlamento condicionado
La falta de mayoría propia en ambas cámaras obliga al oficialismo a tejer alianzas de cara a los comicios presidenciales de 2027, lo que desató un debate interno en la mesa política sobre los plazos para negociar con gobernadores aliados. Mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, exige apurar acuerdos para blindar el programa económico, el ala política encabezada por Martín y Eduardo “Lule” Menem promueve tiempos más flexibles, postura que hoy se impone en Balcarce 50.
Paralelamente, legisladores libertarios del Senado advierten que la proximidad del calendario electoral dificulta los consensos. No obstante, con un mes y medio por delante para finalizar las sesiones ordinarias, el Gobierno busca acelerar los contactos políticos para ordenar la agenda parlamentaria antes de que termine el año.
