Un respiro inesperado llegó a los bolsillos de las familias del Área Metropolitana de Buenos Aires durante el presente mes.
Pese a las constantes actualizaciones en los cuadros tarifarios aplicadas por las empresas prestadoras, el comportamiento climático y los cambios de consumo propios del cambio de estación lograron frenar la escalada del costo de vida residencial, registrando una leve moderación en las erogaciones mensuales.
Caída en las facturas de gas y luz por factores estacionales
Durante octubre, un hogar representativo del AMBA sin subsidios necesitó $266.456 para saldar sus consumos de energía, transporte y agua potable, lo que representó una baja del 0,7% en comparación con el mes anterior.
El gasto promedio en gas natural se ubicó en $42.336 (un 14,2% menos que en septiembre), ya que la menor demanda estacional al pasar el invierno compensó los aumentos del 2,3% en el cargo fijo y 2,6% en el variable.
En el servicio de energía eléctrica, la factura alcanzó los $49.739 con un leve descenso del 0,1%, fundamentado también en la reducción del consumo domiciliario a pesar de las alzas aplicadas del 2,4% en el cargo fijo y 1,6% en el variable.
Subas en transporte y agua amortiguaron la baja del indicador
Por otra parte, los rubros de agua y transporte mostraron incrementos intermensuales que impidieron un descenso mayor del indicador general. El gasto en transporte ascendió a $129.433 al mes, consolidándose como el ítem de mayor impacto al explicar el 49% de la canasta total y registrando un alza del 2,2% debido a los aumentos del 3,6% en las líneas de la Ciudad de Buenos Aires (mientras que las interjurisdiccionales no sufrieron variaciones).
Por su parte, la boleta media de agua potable sin subsidios se posicionó en $44.948, sufriendo un incremento del 5,6% respecto de septiembre generado por la cantidad de días de consumo del período y una suba del 2,2% en su componente variable.
