Una tregua de proporciones mayúsculas e inmediatas llegó a los castigados bolsillos de miles de familias y comerciantes cordilleranos, en medio de una escalada inflacionaria que amenaza con asfixiar la economía de la región.
En una jornada parlamentaria marcada por debates febriles y fuertes cruces cruzados, el cuerpo legislativo comunal decidió plantarse con firmeza ante las pretensiones financieras de la prestataria de servicios públicos de la ciudad. La determinación política frena, al menos por el próximo trimestre, un nuevo golpe a las finanzas hogareñas, desnudando la falta de claridad en las estructuras de costos de la entidad de servicios y llevando alivio a los sectores sociales más vulnerables del ejido urbano.
La contundente determinación legislativa se concretó tras un tratamiento exprés sobre tablas en el recinto. El Concejo Deliberante de Esquel incorporó y aprobó por mayoría un proyecto de declaración impulsado por el bloque Juntos por el Cambio. La iniciativa bloqueó de manera formal el pedido de la Cooperativa 16 de Octubre para aplicar una severa adecuación tarifaria estacional que pretendía regir durante el período correspondiente a los meses de mayo, junio y julio de este año.
Los concejales denunciaron falta de claridad en los costos ocultos
La propuesta oficialista que encendió la polémica en el recinto indicaba que es absolutamente imprescindible e impostergable garantizar el acceso a los servicios públicos básicos —tales como agua potable, energía eléctrica y sistema de cloacas—, evitando de forma drástica que las constantes actualizaciones de las tarifas recaigan de manera desproporcionada sobre las espaldas de los usuarios residenciales, pequeños comerciantes, jubilados y los sectores más desprotegidos de la comunidad. Los concejales del bloque mayoritario subrayaron que la prestataria pretendía instrumentar incrementos directos vinculados a supuestos gastos internos de la entidad.
Específicamente, el tarifazo rechazado consistía en una corrección al alza del 7,11% correspondiente al denominado Valor Agregado de Distribución (VAD) en el servicio de energía y alumbrado público. A esto se le sumaba un aumento pretendido del 5,57% en la tarifa ordinaria de agua potable y en el servicio técnico de tratamiento de efluentes cloacales. No obstante, tras analizar la documentación presentada por la mesa de conducción de la Cooperativa 16 de Octubre, los legisladores determinaron de forma unánime que no surgían con claridad los conceptos específicos comprendidos en los denominados “Costos propios” que supuestamente fundamentaban semejante ajuste tarifario en la cordillera.
Exigen auditorías urgentes y prohibición de trasladar cargas excesivas
La falta de desglose técnico en los balances cooperativos desató la furia de los representantes comunales. Según el dictamen aprobado por mayoría, la opacidad de los números presentados terminó por impedir por completo «a los usuarios, los organismos de control y a los representantes de la comunidad, evaluar adecuadamente la razonabilidad, necesidad y proporcionalidad del aumento propuesto». Por tal motivo, la declaración legislativa manifestó la firme objeción institucional del Concejo Deliberante ante cualquier incremento tarifario sin que estén debidamente acreditadas la composición real y la urgencia de estas subas masivas.
Para blindar el bolsillo de los vecinos de Esquel, el parlamento local exigió formalmente a la gerencia de la cooperativa el envío inmediato de un informe técnico detallado que justifique cada centavo pretendido. Asimismo, el requerimiento legal obliga a la entidad a realizar una revisión profunda de todos los conceptos y variables financieras, demandando la evaluación de alternativas operativas urgentes que «permitan garantizar la prestación eficiente de los servicios, sin trasladar cargas excesivas a los usuarios». El Concejo cerró filas en defensa de la comunidad, poniendo un límite estricto a las actualizaciones automáticas no justificadas.
