Pablo Lavigne garantizó la continuidad del intercambio comercial pese a la tensión entre Milei y Lula por la huida de Bolsonaro.
En medio de una crecida de fricciones diplomáticas entre el presidente Javier Milei y su par brasilero Luiz Inácio Lula da Silva —profundizadas tras la fuga de Flávio Bolsonaro a los Estados Unidos con apoyo logístico local—, el Gobierno argentino salió a ratificar de forma contundente que mantendrá inalterable el vínculo comercial con su principal socio regional.
La Casa Rosada busca blindar el comercio bilareal y proteger la integración productiva
Durante su participación en la AmCham Trade & Investment Conference, el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, buscó llevar tranquilidad al sector empresarial: «Creo que las relaciones comerciales van a seguir como lo hicieron durante estos tres años», aseveró el funcionario de la cartera económica.
Al momento de analizar la integración productiva, Lavigne destacó la complementariedad estructural que une a ambas economías sudamericanas a pesar de los vaivenes políticos. Explicó que el mercado vecino continúa siendo el destino fundamental para la exportación de camionetas pick-ups producidas en el país, mientras que la industria brasileña requiere de forma creciente insumos energéticos estratégicos como el gas argentino y la producción de urea.
Aunque reconoció que aún resta solucionar aspectos operativos y protocolos pendientes en los pasos fronterizos, remarcó la voluntad oficial de sostener la agenda bilateral: «Vamos a seguir trabajando las relaciones de Estado a Estado, como hacen dos países».
Proyecciones para la economía, repunte salarial y reactivación industrial
En otro tramo de su disertación, el secretario abordó el desempeño actual del programa económico bajo la conducción del ministro Luis Caputo, señalando que el modelo en marcha está centrado en el desarrollo de las exportaciones, lo cual requiere plazos de maduración.
Lavigne sostuvo que la actividad económica muestra mejoras graduales mes a mes y celebró que la desaceleración inflacionaria esté permitiendo la recuperación de rubros de gran impacto laboral como la construcción, sector que representa cerca de un tercio de la actividad industrial del país.
El funcionario subrayó el impacto que comienza a evidenciarse en los ingresos de la población: «El salario real hace cuatro o cinco meses que ya está dando positivo. Para que eso se refleje y se sienta, necesita tiempo de acumulación, porque las mejoras son graduales. Yo creo que para el primer trimestre se va a sentir un poco más», anticipando un escenario de mayor dinamismo para el inicio del año próximo.
