Una jornada de fuerte nerviosismo financiero sacudió a los mercados locales y encendió las alarmas de los analistas económicos por la marcada volatilidad en las cotizaciones de los títulos públicos.
Aunque los bonos soberanos lograron amortiguar la caída inicial con el correr de la rueda, el indicador del costo de endeudamiento argentino trepó a valores preocupantes, impulsado por una dura combinación de factores internacionales hostiles y un escenario político interno cada vez más complejo.
Rebote de los bonos frena el pico del riesgo país en 684 puntos
Al promediar las operaciones de este martes, el riesgo país se ubicó en los 684 puntos básicos, registrando una suba de 9 unidades respecto al cierre anterior. El indicador llegó a dispararse temprano hasta un pico de 710 puntos debido a derrumbes de hasta el 1,5% en los títulos públicos.
Una posterior recuperación de los bonos permitió recortar la escalada inicial. A pesar de este alivio momentáneo, la marca actual representa el nivel más elevado desde las elecciones legislativas de 2025, cuando el índice había alcanzado los 1.081 puntos el viernes previo a los comicios para luego desplomarse a 652 tras el triunfo oficialista.
Tensión internacional, suba del petróleo y dudas en el plano interno
El repunte del indicador obedece a un frente externo sumamente adverso acoplado a la falta de resultados concretos del plan económico nacional en materia política. A nivel global, el salto en el precio del petróleo a US$111 genera presiones inflacionarias que podrían forzar a la Reserva Federal de los Estados Unidos a subir las tasas de interés.
Frente a esta amenaza, los fondos de inversión se desprenden masivamente de títulos de países emergentes, haciendo caer la deuda argentina e incrementando la brecha con el bono del Tesoro estadounidense a 10 años, cuyo rendimiento se ubica en 5,15%.
