El mapa político argentino sufre un sacudón que amenaza directamente la estrategia del Gobierno nacional para lograr su reelección.
En un escenario donde la reforma para suspender o derogar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) nacionales continúa completamente trabada, hasta 20 de las 24 jurisdicciones del país planean despegar sus elecciones provinciales de los comicios presidenciales fijados para el 24 de octubre de 2027. La jugada colectiva busca evitar que las disputas locales queden invisibilizadas por la polarización entre el oficialismo libertario y el peronismo.
El mapa de los desdoblamientos: Pullaro acelera en Santa Fe.
El impulso definitivo a esta ola de desprendimientos electorales lo dio el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien confirmó que convocará a las PASO provinciales para el 18 de abril y a las generales para el 13 de junio, fechas en las que buscará la reelección. La propia Constitución santafesina impide unificar los comicios con Nación, aunque el mandatario remarcó la importancia estratégica de la medida: «Tiene que ser un calendario electoral que aleje las elecciones locales de las nacionales para que el debate no se termine mezclando». La maniobra despertó duras críticas de la oposición local; Diego Giuliano (Frente Renovador) cuestionó que se trate de un calendario armado en una oficina sin consultas, mientras que el senador peronista Marcelo Lewandowski consideró previsibles las fechas.
A Santa Fe se le suman Tucumán, que mediante un decreto de Osvaldo Jaldo ya fijó comicios para el 9 de mayo de 2027, y Salta, que se encamina a votar el 16 o 23 de ese mismo mes. Por su parte, Misiones (bajo la conducción de Hugo Passalacqua) analiza votar entre abril y mayo. Otras provincias como Chubut, Río Negro, Chaco, Mendoza y Jujuy preparan sus propios cronogramas, con confirmaciones públicas de Ignacio Torres y Alberto Weretilneck. Leandro Zdero en Chaco prevé convocar para septiembre por mandato constitucional, mientras que Corrientes desdoblará sus elecciones legislativas (sin recambio de gobernador en 2027). En tanto, Córdoba (Martín Llaryora), Entre Ríos, San Juan y Neuquén analizan adelantamientos sin fecha confirmada, al tiempo que La Pampa (Sergio Ziliotto) y Formosa (Gildo Insfrán) permanecen bajo observación.
Las grandes dudas de Buenos Aires y CABA frente al acuerdo libertario.
Las dos principales incógnitas del tablero nacional se concentran en la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Axel Kicillof evalúa reeditar el desdoblamiento de 2025, sujeto a la suerte de la ley de PASO nacionales y al destrabe de la legislación bonaerense, frenada por internas en el PJ. En la Capital Federal, Jorge Macri analiza la posibilidad de realizar elecciones concurrentes el mismo día que la presidencial, pero empleando Boleta Única de Papel para las categorías nacionales y Boleta Única Electrónica para los cargos locales, decisión atada a las negociaciones del PRO con La Libertad Avanza.
La contrapauta la marcan Catamarca y La Rioja. El catamarqueño Raúl Jalil ya confirmó que votará en conjunto el 24 de octubre argumentando que «realizar dos elecciones implica destinar fondos que preferimos invertir en viviendas, rutas, escuelas y hospitales», línea que podría seguir Ricardo Quintela. Mientras tanto, la Casa Rosada busca destrabar la reforma electoral y ofrece incorporar candidatos de los gobernadores en las boletas nacionales a cambio de apoyo, pero la mayoría de los mandatarios prefiere la cautela, obligando al presidente a enfrentar negociaciones con aliados que irán a las urnas mucho antes de octubre.
