En una jugada política de alto impacto que tomó por sorpresa a todo el arco opositor, La Libertad Avanza logró dar vuelta un escenario parlamentario sumamente adverso.
Tras el cimbronazo generado por la llegada del proyecto de Presupuesto 2027, cuyo texto incluía recortes directos contra el sistema de protección social de la discapacidad, la conducción de la Cámara baja reaccionó a tiempo para evitar una nueva derrota catastrófica en el recinto.
El ingreso de la norma presupuestaria provocó un fuerte estupor en el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. La iniciativa reabrió viejas heridas del año anterior, cuando el bloque libertario sufrió seis derrotas consecutivas al aprobarse e insistirse la ley de emergencia en Discapacidad. Pese a las advertencias de la senadora Patricia Bullrich —quien calificó los recortes en la Mesa Política como una «bomba atómica» antes de subir un clip a redes sociales—, el Ministerio de Economía a cargo de Luis Caputo y el de Salud conducido por Mario Lugones enviaron la propuesta con un drástico ajuste. La maniobra dejó «prendidas fuego» a las legisladoras Laura Rodríguez Machado y Silvana Giudici, encargadas de articular acuerdos con los sectores aliados.
La gestión de crisis de Menem y la alianza con los bloques del centro
Frente al incendio político que amenazaba con romper la confianza con las bancadas dialoguistas, Menem asumió el rol de bombero y encaró una intensa negociación con el aval del karinismo. Para recuperar el valor de la palabra empeñada, el oficialismo debió incrementar el volumen de sus concesiones para seducir a legisladores clave. En este contexto, el diputado misionero Oscar Herrera Ahuad (Argentina Federal) aprovechó la debilidad circunstancial del Gobierno para operar en tándem con Bernardo Biella y los integrantes del MID, Eduardo Falcone y Oscar Zago, imponiendo sustanciales modificaciones al texto final.
El volantazo fue total: La Libertad Avanza terminó sacando de la galera un dictamen de mayoría que incorporó casi la totalidad de los beneficios previstos en la Ley de Emergencia 27.792. Entre los puntos acordados destacan la homogeneidad y universalidad del nomenclador, la indexación de aranceles, la garantía de cobertura médica mediante el plan Incluir Salud y la compatibilidad de la pensión por discapacidad con el empleo registrado con ingresos de hasta dos salarios mínimos. Con esta jugada, la propuesta transitoria de emergencia fue transformada en una ley de orden nacional con carácter permanente, descolocando a la oposición dura de Unión por la Patria que preveía imponer su propio despacho.
Cruce de argumentos, dictamen de mayoría y próximo debate en el recinto
Pese al giro copernicano celebrado por los bloques aliados, la bancada conducida por Germán Martínez intentó frenar la iniciativa libertaria. El jefe del bloque de UxP argumentó que eliminar la «emergencia» quita herramientas jurídicas clave a los amparos judiciales presentados por prestadores y familias ante los tribunales. A su vez, el diputado Juan Marino alertó que la nueva redacción devuelve al Poder Ejecutivo la facultad de fijar los requisitos socioeconómicos para acceder a las pensiones, restándole atribuciones al Congreso.
Sin embargo, las observaciones opositoras no alcanzaron para detener la avanzada parlamentaria. El oficialismo garantizó el dictamen de mayoría con 42 firmas (apoyado por LLA, PRO, UCR, Argentina Federal, MID, Producción y Trabajo, y La Nequinidad), superando a las 36 rúbricas del dictamen de minoría liderado por UxP, el Frente de Izquierda, Provincias Unidas y Elijo Catamarca. Entre metáforas de la oposición que hablaron de «recule en chancletas» (Maximiliano Ferraro) o «saltos ornamentales» (Martínez), Menem logró anotarse una victoria estratégica gracias al aporte de la experiencia parlamentaria de Giudici y Rodríguez Machado. De este modo, La Libertad Avanza planea llevar el proyecto al recinto de la Cámara baja en la sesión prevista para el próximo 7 de octubre.
