El oficialismo prevé debatir el proyecto este miércoles 21 de octubre con el respaldo de bloques aliados. Sin embargo, persisten marcadas diferencias entre el equipo económico y la conducción parlamentaria de La Libertad Avanza. La inminente llegada del papa León XIV suma presión política al conflicto.
A horas de que el debate por la nueva Ley de Discapacidad llegue al recinto de la Cámara de Diputados, la Casa Rosada atraviesa una profunda divisoria de aguas interna. Pese a las intensas negociaciones encabezadas por la conducción parlamentaria de La Libertad Avanza para abroquelar los votos del PRO, la UCR y bloques provinciales, el Poder Ejecutivo nacional no logró consensuar un criterio unificado sobre el costo fiscal de la iniciativa y mantiene abierta la posibilidad de un veto presidencial total o parcial por parte de Javier Milei.
La estrategia legislativa fijó la sesión para este miércoles 21 de octubre, fecha en la que se buscará dar media sanción al dictamen de mayoría de 42 firmas cosechado en las comisiones de Discapacidad y Presupuesto. No obstante, las objeciones planteadas desde el Ministerio de Economía amenazan con ensombrecer el trámite parlamentario.
“No se acordó nada. Si sale una ley que afecte el presupuesto, se vetará”, advirtieron de forma tajante fuentes del Gobierno nacional, dejando en claro que el mandatario no convalidará exigencias financieras incompatibles con el equilibrio fiscal.
Un quiebre entre la estrategia política y las exigencias de Economía
La contienda interna se expuso abiertamente durante el debate del Presupuesto 2027 en el Congreso, cuando el propio secretario de Hacienda, Carlos Guberman, reconoció las divergencias entre las pretensiones de Balcarce 50 y el texto negociado en el recinto:
“Nosotros, desde el Ejecutivo, hubiéramos querido otra cosa”, admitió Guberman el pasado 13 de octubre ante las consultas de la oposición, dejando la resolución final en manos de la labor legislativa.
A pesar de sus reservas, el funcionario precisó que el Presupuesto incluye partidas por aproximadamente $7,25 billones destinadas a la cobertura médica y pensiones no contributivas por discapacidad. No obstante, las estimaciones parlamentarias indican que la aplicación del nuevo régimen generaría un impacto adicional cercano a los $600.000 millones (un 0,04% del PBI), un margen que reactiva las dudas de la cartera económica.
Por su parte, desde la conducción del bloque libertario ratifican la necesidad de sesionar este miércoles para evitar un traspié legislativo frente a las bancadas opositoras:
“Discapacidad es un tema sensible y se va a votar el miércoles como salió del recinto. No hay margen para complicarlo”, remarcaron voceros de la bancada oficialista, alertando que retocar el dictamen acordado pondría en riesgo el acompañamiento de las bancadas dialoguistas.
Claves del dictamen y el factor religioso en el calendario
El centro de la disputa técnica no radica únicamente en el monto global, sino en el régimen de actualización de los aranceles del nomenclador y en la asignación explícita de partidas. Mientras el dictamen de mayoría preserva el esquema de actualización vigente, el Presupuesto busca habilitar a los distintos financiadores a determinar sus valores bajo nuevos parámetros.
El conflicto suma además una componente de alta sensibilidad en el calendario político. El Gobierno nacional busca evitar un desgaste público mayor ante la confirmada visita del papa León XIV a la Argentina, programada entre el 8 y el 11 de noviembre.
El itinerario del Sumo Pontífice contempla para el lunes 9 de noviembre una recorrida oficial por el Pequeño Cottolengo Don Orione en Claypole, institución emblemática en la atención a personas con discapacidad. En la Casa Rosada admiten de manera reservada que dicha actividad colocará las demandas del sector bajo una amplificada atención mediática y social.
De concretarse la media sanción en la Cámara baja, el proyecto pasará al Senado, donde el Ejecutivo confía en articular nuevas modificaciones antes de recurrir a la instancia constitucional del veto.
