El undécimo mes del año arrancará con un severo impacto en las finanzas del hogar.
En medio de un escenario económico altamente complejo, diversas tarifas esenciales registrarán incrementos que asfixiarán aún más el presupuesto de las familias argentinas, obligando a reestructurar cuentas y gastos fijos para poder sobrevivir hasta fin de mes.
Golpe al bolsillo: alquileres, prepagas y transporte por las nubes
A partir de los primeros días del mes, los aumentos golpearían de lleno en rubros fundamentales como el transporte público, la salud privada, los alquileres y la educación. Todo esto ocurre a la espera del dato oficial del INDEC sobre la inflación de octubre, la cual fue proyectada en torno al 1,8% por consultoras privadas (tras el 1,9% anotado en septiembre).
Entre las subas ya ratificadas destacan las siguientes:
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Alquileres: Aquellos contratos regulados por el Índice de Contratos de Locación (ICL) tendrán variaciones según su periodicidad: 5,81% para actualizaciones trimestrales, 7,82% para cuatrimestrales y un contundente 12,95% para las semestrales.
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Transporte público: En la provincia de Buenos Aires los colectivos subirán un 4%, fijando la tarifa mínima en $1.263. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el boleto mínimo subirá un 3,9% para ubicarse en $956. También habrá actualizaciones en el subte y peajes porteños.
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Medicina prepaga: Las prestadoras de salud privada incrementarán sus cuotas mensuales un 2,3% en promedio.
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Servicios públicos y combustibles: Restan precisiones oficiales para fijar los porcentajes definitivos que aplicarán en las tarifas de luz, agua, gas y naftas.
La dramática realidad de los salarios frente a la inflación
Este nuevo paquete de incrementos golpeará duramente a la sociedad. Un reciente informe del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix reveló un dato alarmante: dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero antes de terminar el mes (generalmente antes del día 20).
El panorama es todavía más crítico entre los jóvenes menores de 40 años, donde la cifra trepa al 72%, y en los sectores de menores recursos, alcanzando un dramático 83,3%. Asimismo, el 56,2% de los encuestados admitió haberse endeudado en los últimos seis meses, mientras que un contundente 81,8% considera que sus ingresos siguen perdiendo de manera categórica contra la inflación.
