Ocurrió en la intersección de Rivadavia y Moreno tras un alerta del Centro de Monitoreo por una riña. Un sargento resultó con lesiones en el rostro. Por disposición judicial, los menores de 15 años fueron entregados a sus madres.
Un episodio de violencia urbana terminó con dos menores de 15 años demorados en el centro de Comodoro Rivadavia, luego de golpear a efectivos policiales y amenazarlos de muerte. El hecho se registró durante la noche del jueves, cerca de las 20:30, en la concurrida esquina de la avenida Rivadavia y la calle Moreno.
La intervención del personal de la Comisaría Seccional Primera se inició tras una alerta emitida por el Centro de Monitoreo Urbano, donde se advertía sobre una riña entre jóvenes en la vía pública.
Golpes a los uniformados y amenazas en la vía pública
Al arribar al lugar, los agentes intentaron disuadir la pelea y separar a los involucrados. Sin embargo, el procedimiento derivó en una reacción violenta contra las autoridades.
Según el informe policial, uno de los adolescentes le propinó un puñetazo en el pómulo izquierdo al sargento Lucas López, causándole una lesión visible en el rostro. En simultáneo, la otra joven sujetó al efectivo desde atrás para impedir su accionar. Al intervenir la cabo primero Magdalena Valdez para controlar a la menor, también fue agredida por la adolescente, aunque no sufrió heridas de gravedad.
Una vez reducidos y demorados en el lugar, ambos jóvenes lanzaron explícitas amenazas de muerte contra los policías que participaban del operativo.
Intervención de la Justicia de Familia y entrega a las progenitoras
Tras el procedimiento en la vía pública, se dio intervención inmediata al Ministerio Público Fiscal, a la Asesoría de Familia y a la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. El juez penal de turno dispuso que, al tratarse de menores de edad, ambos fueran restituidos a sus familias bajo acta formal.
Cerca de las 22:00, las madres de los dos adolescentes se presentaron en la sede policial. De acuerdo con el parte oficial, ambas llegaron en estado de exaltación y cuestionaron el accionar de los uniformados, señalando que el joven presentaba una leve marca en el pómulo izquierdo. Tras la firma de las actas correspondientes, los dos menores quedaron formalmente a cargo de sus progenitoras.
