Desde el Ejecutivo afirmaron que la disputa entre el expresidente y Jorge Macri impide avanzar en una alianza. Aunque el objetivo libertario es consolidar el frente para la reelección de Milei y pelear la provincia de Buenos Aires, aseguran que no habrá cierres hasta que el espacio opositor defina una postura común.
La tensión política entre La Libertad Avanza y el PRO sumó un nuevo capítulo luego de que desde la Casa Rosada salieran al cruce de las declaraciones de Mauricio Macri, quien había afirmado que “no se avanzó nada” en las conversaciones para conformar una alianza electoral. Desde el entorno del Gobierno nacional atribuyeron la parálisis de las negociaciones a las severas disputas internas que atraviesan a la conducción del partido amarillo, particularmente entre el expresidente y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
“No se va a hacer nada si no tenés con quién negociar”, sentenciaron en Balcarce 50 para desligarse de la responsabilidad en las demoras y exigir que el PRO ordene primero su propia estrategia interna antes de sentarse a firmar un acuerdo nacional.
La chispa en el Hipódromo y las trabas en la negociación
El cruce público se desencadenó tras la reaparición de Mauricio Macri durante un encuentro de la Fundación Hacemos, organizada por María Eugenia Vidal en el Hipódromo de Palermo. Allí, el fundador del PRO dio una fría evaluación sobre el avance de los contactos con el oficialismo, postura que fue respaldada públicamente por Fernando de Andreis, uno de los negociadores del espacio.
En la conducción libertaria interpretaron esos dichos como un intento de trasladar al Poder Ejecutivo el costo de la indecisión. En el análisis del Gobierno, la falta de una posición uniforme en el PRO —situación que comparan con la fragmentación de la UCR— imposibilita sellar compromisos políticos de largo plazo sin el riesgo de que luego queden invalidados por acuerdos por separado.
Provincia de Buenos Aires y Ciudad: las fichas del tablero nacional
Pese a los contrapuntos, en el Ejecutivo nacional ratificaron que la intención de fondo sigue siendo articular un frente común de cara a las elecciones. La hoja de ruta diseñada por la Secretaría General de la Presidencia, bajo la conducción de Karina Milei, busca evitar la dispersión del voto oficialista, respaldar la candidatura presidencial para 2027 y potenciar una alternativa competitiva para disputar la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
En ese marco, la Casa Rosada está dispuesta a garantizar el respeto por las intendencias bonaerenses que hoy gestiona el PRO. En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires el entendimiento con Jorge Macri se mantiene en evaluación, condicionado a que quede integrado dentro de una estrategia nacional consensuada con Mauricio Macri.
Dentro de las alternativas que analiza el oficialismo para el esquema porteño, figura la posibilidad de que la legisladora Pilar Ramírez, dirigenta de confianza de Karina Milei, integre la fórmula como candidata a vicejefa de Gobierno para asegurar la representación libertaria.
Por su parte, desde la administración porteña confirmaron que no se trabaja actualmente en un desdoblamiento de las elecciones locales respecto de las nacionales, aunque remarcaron que hasta el momento no existe ningún pacto formal ni en la Ciudad ni en el resto de los distritos.
Mesas de diálogo y el futuro de las PASO
La mesa de negociación política nacional mantiene como interlocutores por La Libertad Avanza a Martín Menem, Eduardo «Lule» Menem y Diego Santilli, mientras que por el PRO participan Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. Si bien el canal de diálogo permitió coordinar votaciones clave en el Congreso, la traducción de esa sintonía parlamentaria en un frente electoral sigue pendiente.
La premura del calendario también se vincula con el proyecto impulsado por el Gobierno para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Para aprobar esa reforma electoral, el oficialismo requiere mayorías especiales en el Congreso, un objetivo que un acuerdo político sólido con el PRO facilitaría de manera determinante. Sin embargo, desde Balcarce 50 insisten en que la prioridad inmediata es que el macrismo unifique su postura antes de poner la firma definitiva.
