Un voraz incendio desató el pánico este domingo en pleno centro de la ciudad chubutense, donde la rápida intervención de los equipos de emergencia evitó una catástrofe aún mayor.
El siniestro dejó cuantiosos daños materiales en el establecimiento comercial, destruyendo equipamiento clave y amenazando a propiedades contiguas en una de las zonas más transitadas.
Pánico en la calle A.P. Bell: masivo operativo para contener las llamas
El hecho se registró minutos antes de las 11:00 de la mañana en un local situado sobre la calle A.P. Bell, entre 25 de Mayo y 9 de Julio. Al llegar al lugar, el personal policial y los propietarios se encontraban en la escena. Ante la densidad del humo y el peligro inminente de propagación, los Bomberos Voluntarios desplegaron un importante operativo que incluyó cuatro dotaciones y unos 15 efectivos, quienes batallaron incansablemente durante dos horas para circunscribir el fuego y salvaguardar los locales vecinos y un sector de departamentos aledaños.
El jefe del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Trelew, Cristian Otero, explicó que la primera unidad en arribar constató la densa humareda y observó el rápido avance del foco ígneo en la zona posterior del local. Gracias al esfuerzo coordinado del personal, se logró controlar el siniestro en el sector de origen.

Destrucción de electrodomésticos, humo en locales vecinos y el posible origen
El fuego afectó severamente el fondo del comercio, donde destruyó varios electrodomésticos —entre ellos heladeras y hornos microondas— además de dañar parte del mobiliario. Asimismo, la extensa concentración de humo cubrió todo el recinto e ingresó al local lindero. El calor desprendido derritió además cañerías de agua, provocando filtraciones e inundaciones menores en el comercio vecino, aunque sin generar destrozos de gravedad en esa área.
En relación con las causas del hecho, las pericias preliminares señalan un fallo en la instalación eléctrica. Otero detalló que la hipótesis principal apunta al sobrecalentamiento y consumo continuo de dos heladeras que permanecían conectadas a la red, lo que habría desencadenado la falla eléctrica que inició la combustión.
