El sector extractivo argentino continúa rompiendo marcas en un contexto económico complejo y se afianza como uno de los motores más sólidos del país.
El Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) anotó una contundente suba interanual del 8,4% en agosto de 2026.
Este resultado consolida una racha ininterrumpida de números positivos en lo que va del año, acumulando un incremento del 7,9% entre enero y agosto en comparación con el mismo período del año 2025. Aunque la variación mensual respecto a julio mostró un avance más modesto del 1,9%, le alcanzó holgadamente para firmar el tercer mejor desempeño del año, ubicándose solo por detrás de los picos alcanzados en enero (2,1%) y junio (2%). Asimismo, la serie tendencia-ciclo marcó un leve crecimiento del 0,2%.
Petróleo y sal al frente: el mapa del boom minero e hidrocarburífero
Detrás del promedio general se esconde un comportamiento fuertemente desigual entre las distintas actividades que integran la industria extractiva. El motor indiscutido del crecimiento vuelve a estar vinculado al desarrollo de Vaca Muerta y los hidrocarburos, junto con despuntes extraordinarios en rubros específicos.
Entre los mayores incrementos interanuales del mes se destacan:
-
Extracción de sal: +76,2% (registrando un impresionante acumulado del 96,3% en 2026).
-
Extracción de minerales de hierro y metalíferos no ferrosos n.c.p.: +65,7%.
-
Extracción y aglomeración de carbón y explotación de minas/canteras n.c.p.: +48,4%.
-
Extracción de petróleo crudo: +14,4%.
-
Extracción de minerales para productos químicos: +11,6%.
-
Servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas natural: +4,6%.
Caídas estrepitosas en insumos para la construcción y metales
En la otra cara de la moneda, la recesión en la obra pública y la construcción privada continúa impactando severamente sobre las rocas y minerales no metalíferos, al tiempo que la minería metalífera tradicional atraviesa un periodo contractivo.
Los rubros que sufrieron los desplomes más pronunciados fueron:
-
Extracción de piedra caliza y yeso: -41,9% (acumulando un saldo negativo de -9,3% en el año).
-
Extracción de arcilla y caolín: -23,1%.
-
Extracción de metales preciosos: -18,3%.
-
Extracción de rocas ornamentales: -18,2%.
-
Extracción y aglomeración de turba: -7,2%.
-
Extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos: -5,8%.
-
Extracción de gas natural: -1,7%.
A pesar de estas marcadas asimetrías, la minería se confirma junto al agro y la energía como el tridente estratégico fundamental que sostiene los números positivos de la actividad productiva nacional.
