En el marco de su gira internacional por Francia, el presidente Javier Milei volvió a ser el centro de la atención tras ser galardonado con el prestigioso Premio del Foro Económico de París como el «economista más influyente».
Durante su encendido discurso de agradecimiento, el mandatario argentino repasó la crítica herencia recibida al asumir la gestión, defendió su feroz ajuste fiscal y lanzó una audaz proyección política y económica de cara al futuro.
El jefe de Estado remarcó que su administración enfrenta un reto histórico crucial: «Tenemos el desafío de enlazar la coyuntura con el largo plazo». Al momento de analizar el punto de partida de su gestión, Milei fue contundente y detalló que recibió un país al borde de una hiperinflación, con un desequilibrio monetario que duplicaba al de 1975, un Banco Central completamente quebrado y métricas sociales e indicadores financieros peores a los registrados en la severa crisis de 2001.
El «arquitecto del milagro» y el plan para blindar las cuentas públicas
Para revertir ese dramático escenario, el Presidente destacó la velocidad de las medidas implementadas desde el primer día de mandato. En su alocución, calificó al ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, como «el arquitecto del milagro» por haber logrado alcanzar el equilibrio fiscal en tan solo un mes de gestión mediante una drástica reducción del 30% en el gasto público. Asimismo, sostuvo que su principal mérito al frente de la Casa Rosada fue saber rodearse de «genios», mencionando expresamente al titular del Banco Central, Santiago Bausili, y al canciller Pablo Quirno.
Milei enfatizó que la restitución del orden en las cuentas del Estado resultó indispensable para recomponer el ahorro nacional, elemento fundamental para apalancar la inversión. Bajo esa línea, remarcó la importancia primordial de respetar la propiedad privada para cuidar esos fondos y celebró que la persistencia en esta disciplina fiscal permitió ubicar la relación entre la deuda y el Producto Bruto Interno (PBI) en un sólido 35%.
Riesgo país, shock de crecimiento y la promesa de reelección
En relación con el panorama financiero actual, el mandatario nacional explicó que las recientes subas en el riesgo país responden estrictamente a la volatilidad y los acontecimientos de la coyuntura internacional, desligando las turbulencias de la política local.
Finalmente, el líder libertario dejó un mensaje de fuerte impacto político al proyectar los próximos años de la economía argentina. Aseguró que si logra ser reelecto en las urnas, el riesgo país se «desplomará» de inmediato y la Argentina ingresará en un sendero de expansión constante, donde el PBI per cápita registrará un potente crecimiento de entre el 7% y el 8%.
