En un movimiento inesperado dentro del escenario político nacional, el Gobierno celebra el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que suspendió los efectos del artículo del DNU 70/2023 referente a la derogación de la Ley de Tierras.
Lejos de ser considerado un revés, desde los pasillos de Balcarce 50 aseguran que la resolución judicial «les saca un problema de encima» y les permite desactivar una de las discusiones más acaloradas con la oposición y con sectores aliados.
Estrategia libertaria: del debate legislativo al cambio de cronograma
Tras el fallo judicial, la mesa política del oficialismo debate internamente los pasos a seguir respecto al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, diseñado bajo la órbita del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Mientras algunos sectores plantean insistir con la iniciativa, otros legisladores prefieren postergar el debate para el próximo año legislativo mientras terminan de coordinar la agenda con los gobernadores aliados.
En el ámbito de la Cámara de Diputados, la bancada de La Libertad Avanza tenía convocada una reunión de comisión para abordar la temática. Sin embargo, en el bloque oficialista destacan que la determinación del máximo tribunal neutraliza la estrategia opositora que buscaba voltear el DNU 70/2023, restándole fuerza a la convocatoria al haberse resuelto por vía judicial el límite a la venta de tierras a extranjeros.
Mega sesión en la mira y repliegue estratégico
El Poder Ejecutivo evalúa el impacto parlamentario de esta medida de cara a la mega sesión prevista para el próximo miércoles 21 de octubre. En dicho plenario se prevé debatir la Ley en Defensa de la Soberanía Nacional, junto a proyectos vinculados a discapacidad y morosidad, evaluándose aún la inclusión de la iniciativa sobre Propiedad Privada.
Con esta resolución de la Corte Suprema, el Gobierno nacional logra correrse del foco de la polémica pública y reordenar su estrategia legislativa de cara a los compromisos de fin de año.
