El presidente Javier Milei regresó a Buenos Aires este jueves por la mañana tras concluir una intensa y reservada gira por Francia.
El avión presidencial tocó suelo argentino a las 10:15 en el Aeroparque Jorge Newbery, trayendo de vuelta al mandatario y a su comitiva oficial luego de participar en la Argentina Week, un evento exclusivo desarrollado en París para seducir al capital financiero internacional.
Caza de dólares en Francia: reuniones secretas y sectores clave
Durante su estadía en la capital francesa, el jefe de Estado desplegó una fuerte ofensiva para vender las ventajas competitivas del país y consolidar el respaldo internacional a su programa de desregulación y reformas económicas. La estrategia oficial se centró en exponer los lineamientos del modelo libertario ante fondos de inversión y gigantes corporativos globales.
Desde la Casa Rosada destacaron las gestiones realizadas en tres áreas consideradas sumamente estratégicas para el ingreso de divisas: energía, infraestructura y tecnología. Aunque los detalles finos de la agenda se mantuvieron bajo estricto hermetismo y perfil bajo, el entorno presidencial remarcó que el contacto directo con empresarios resulta vital para apuntalar el rumbo económico, recomponer la confianza y mejorar la imagen de la Argentina en los mercados extranjeros.
Aterrizaje en el fuego cruzado: gobernadores, Congreso y ajuste
Tras el viaje relámpago a Europa, Milei reanuda sus actividades en la Capital Federal y en la Casa Rosada con la urgencia de atender el convulsionado tablero interno. En las próximas horas, encabeza reuniones de evaluación junto a sus ministros y asesores económicos para analizar los contactos entablados en tierras galas y definir posibles anuncios de inversiones.
El regreso del mandatario se produce en un contexto sumamente exigente a nivel doméstico. El Poder Ejecutivo debe afrontar la resistencia social al plan de ajuste, destrabar las tensas negociaciones con los gobernadores provinciales y empujar reformas decisivas en el Congreso de la Nación. En este marco, el Gobierno intenta demostrar que estas giras no son meros gestos diplomáticos, sino una pieza clave para sostener la estabilidad cambiaria y la llegada de dólares frescos al país.
