Una radiografía feroz sobre la cruda realidad económica y social que atraviesa el país irrumpió en la escena pública. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, lanzó contundentes declaraciones tras presidir una misa en la Catedral Metropolitana, alertando sobre el escenario hostil y fragmentado con el que se topó la Iglesia.
El prelado remarcó que el Sumo Pontífice encontrará a su llegada «una Argentina herida, una Argentina dividida por esa famosa grieta», marcado por la intolerancia cotidiana y un piso de pobreza estructural que no cede.
Con visible pesar, el líder religioso recordó una anécdota personal sobre las promesas de prosperidad incumplidas a lo largo de las décadas: «Mi abuelo me decía: ‘Cuando vos crezcas, seguramente Argentina va a salir adelante’. Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación». No obstante, en un intento por matizar el panorama, ponderó la resiliencia de la población al destacar que la autoridad vaticana también conocerá a «argentinos trabajadores que todos los días se levantan, que apuestan por las familias, que apuestan por el sacrificio, que siguen luchando para salir adelante».
Tensión política, cruces en redes y la Ley de Emergencia
Las palabras del arzobispo porteño provocaron una inmediata y virulenta reacción en el plano político. Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), cruzó con dureza a la máxima autoridad eclesiástica de la capital a través de su cuenta de Twitter. «Como católico estoy cansado de este tipo. Menos política y más predicar la palabra de Dios, Cuerva», disparó el funcionario, evidenciando las fricciones vigentes entre el sector gubernamental y la cúpula episcopal.
Este álgido intercambio se produce en un contexto de creciente efervescencia social, marcado por la reciente presentación parlamentaria de un proyecto de Ley de Emergencia en Barrios Populares por parte de diputados y movimientos sociales en la antesala de la agenda papal.
Operativo por la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján
El mensaje de García Cuerva se dio en la víspera de la emblemática 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, cuyo inicio está programado para este sábado 3 de octubre a las 10 de la mañana desde el Santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers. La masiva columna recorrerá aproximadamente 60 kilómetros hasta la Basílica de Luján y culminará el domingo 4 de octubre con la misa central pautada para las 19:00 horas.
Bajo el lema «Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos», la manifestación de fe contará con el liderazgo directo del propio García Cuerva, quien encabezará tanto la homilía principal del domingo como la misa nocturna del sábado a las 23:30. Para contener el desplazamiento de la multitud, se desplegará una logística coordinada que involucra a las carteras de gobierno nacional y municipal junto a la Iglesia, sostenida por la labor de más de 20.000 voluntarios en todo el trazado.
